El intendente Arroyo quedó débil y golpeado. Hubo gritos, pases de facturas y fuertes discusiones con sectores de la UCR. ¿Cómo sigue Arroyo?. ¿Pedirá renuncias?. Vidal intervendría algunas secretarias.
En medio de la crisis de gobernabilidad que preocupa a todos, más que nada a la propia gobernadora Vidal, el cierre de listas dejó al intendente Carlos Arroyo debilitado y sin sustento político (ya tenía poco).
Funcionarios que integran su propio gabinete lograron mejores lugares que su representante (Mauricio Loria). Al intendente le otorgaron recién el sexto lugar en la lista. Antes figura su secretaria de Desarrollo Social (Vilma Baragiola), su secretario de Deportes (Guillermo Volponi, hombre del PRO), una representante de la Coalición Cívica, una futura promesa del radicalismo como Ariel Bordaisco, la presidenta del Bloque Radical en el Concejo Deliberante (Cristina Coria) y recién en el alejado sexto lugar, su yerno Mauricio Loria.
El cierre de listas produjo también el cruce de ciertos límites de convivencia. Según pudo corroborar Loquepasa.net a través de distintas fuentes que participaron de las negociaciones, hubo una “fuertísima” discusión entre el hijo del intendente, Guillermo Arroyo y Vilma Baragiola.
“Lo vas a matar a mi papa. No podes hacer esto con lo que te pagó mi papa”, decía a gritos Guillermo Arroyo quien estaba negociando espacios para el Arroyismo junto a Loria y un empresario amigo vinculado al rubro gastronómico. A esa hora (cerca del cierre) se enteraba que les otorgaban el sexto lugar.
Tras esa acusación Vilma Baragiola enfureció y amenazó con bajarse de la lista. En ese momento es cuando la propia Vidal se cansa de las idas y vueltas de Mar del Plata, de los pedidos disparatados para obtener lugares en la lista de senadores y habla con el diputado Maximiliano Abad. Le pide que encabece la lista y que sea junto a Franco Bagnato (candidato a senador provincial) las caras de la campaña en la ciudad.
Cuando los marplatenses vieron que la lista de Abad cobraba forma, en pocos minutos se acordó el cierre ubicando a Baragiola en el primer lugar y relegando al sexto a Loria.
Arroyo quedó débil y golpeado, perdió peso político dentro de Cambiemos y sectores de la UCR y el PRO le “coparon” la lista. Esa situación genera muchas incógnitas ya que el jefe comunal es impredecible con sus acciones. ¿Pedirá la renuncia de los funcionarios que integran la lista?, ¿cómo seguirá la convivencia con sus aliados de la UCR y el PRO?, ¿formará parte de la campaña de Cambiemos siendo que su representante ocupa recién el sexto lugar?.
En medio de tantos interrogantes, el rumor tras el cierre de listas se hizo cada vez más fuerte. “Vidal se cansó definitivamente de Arroyo y es muy seguro que haya una intervención de algunas secretarias claves en breve”, decían protagonistas de las negociaciones.
Algo se rompió en Cambiemos tras el cierre de listas. Se produjo una crisis interna que mirando a futuro preocupa, con un gobierno que nunca encuentra el rumbo y un intendente “pasivo” que ve como hasta sus propios funcionarios le arman la lista para las elecciones.








Comentá la nota