El organismo volvió a cuestionar las cifras del Indec y advirtió que el año que viene el país crecerá la mitad que este. Señaló que la economía está recalentada
Tal como adelantó El Cronista en su edición de ayer, en el reporte también se repiten las críticas del FMI hacia la medición de la inflación y el crecimiento que realiza el Gobierno a través del cuestionado Indec. En una nota al pie de página en el WEO, el Fondo aclara que los datos consignados en ese estudio “se basan en el PBI e índice de precios (IPC) oficial (de la Argentina)”. Pero acto seguido, recuerda que “las autoridades (argentinas) se han comprometido a mejorar la calidad del PBI y el IPC, de acuerdo a sus obligaciones establecidas en el Convenio Constitutivo” del FMI. El organismo advierte que “hasta tanto la calidad de los datos haya mejorado, el personal del FMI continuará usando medidas alternativas para estimar el crecimiento del PBI y la inflación, incluyendo las estimaciones de analistas privados, quienes han calculado que el crecimiento del país es, en promedio, significativamente menor que el crecimiento del PBI oficial a partir de 2008”.
El Fondo también alertó ayer que continuará utilizando los datos suministrados por las “direcciones de estadísticas provinciales y analistas privados, quienes han mostrado que la inflación es considerablemente más alta” que la estimada por el Gobierno a partir de 2007.
Además, en su Panorama Económico Mundial –dado a conocer ayer el FMI– advierte sobre el recalentamiento de varias economías latinoamericanas. Y menciona a la Argentina y Venezuela como dos casos en los cuales “se proyecta que la inflación continúe en dos dígitos, reflejando las políticas expansivas”. Ubica a la Argentina entre las naciones en las cuales “el riesgo de recalentamiento es más inminente”, para lo cual recomienda llevar adelante una política monetaria más dura.
Además de estimar una marcada desaceleración del crecimiento (pasa de 8% este año a 4,6% el próximo), el FMI oficialmente consignó los datos del Indec con respecto a la inflación y calculó una suba de precios del 11,5% para este año y 11,8% para 2012, aclarando que se trata de las cifras del Gobierno y que las estimaciones privadas son diferentes. Y vaticinó que el desempleo continuará en baja y se reducirá del 7,3% del presente año a 6,9% durante 2012.
Pero tal vez uno de los datos más significativos del pronóstico del FMI sobre la Argentina sea que prevé una profundización del déficit de cuenta
corriente de la balanza de pagos, lo que en la práctica implica una menor entrada de dólares comerciales, en momentos en que el país sufre una creciente fuga de capitales. Según el cálculo del organismo que conduce Christine Lagarde, este año la cuenta corriente terminará con un déficit de 0,3% del PBI pero en 2010 ese rojo se agrandará hasta 0,9% del producto, lo que también implica una mayor presión sobre las reservas del BCRA si no se detiene la sangría de fondos mediante la dolarización de portafolios que por estos meses sufre el país.
En lo que se refiere al panorama de la región de América del sur en su conjunto, el documento que fue presentado por el economista Jefe del FMI, Olivier Blanchard, estima que “el crecimiento liderado por varios exportadores de commodities de la región (en particular la Argentina, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay), la mayoría de los cuales se espera que crezcan en torno o más del 6% este año, se moderará en 2012 para ubicarse en niveles de entre 3,5% a 5,5%”.
En tanto, sobre la economía de Estados Unidos, el FMI calculó que este año crecerá 1,5% (revisó hacia abajo su pronóstico con respecto a la anterior estimación) y 1,8% en 2012. Además, advirtió sobre la crisis financiera global y ajustó su pronóstico para Europa, llevándolo a una expansión del PBI del 1,6% para este año y 1,1% para el próximo, pero con países como Grecia con una caída de 5% en su producto de 2011 y del 2% en 2012.

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