Descarta para siempre su sueño de ser intendente. Ahora quiere armar el duhaldismo en la ciudad como referente. Asegura que Duhalde llega por la falta de liderazgos. Y dice que si Chango Alem quiere trabajar con el ex presidente se tiene que acercar a su espacio y sumar. Reveló que la diputada Alicia Tabarés también habría almorzado con el ex presidente hace poco tiempo. En ese punto, relató que "Alicia Tabarés estuvo comiendo con Duhalde hace poco. Me lo dijo Chiche: era el aniversario del casamiento de ellos y se encontraron en un hotel en Entre Ríos".
Duhalde salió a jugar muy fuerte para instalarse como certeza presidencial y en el intento de limar una imagen negativa altísima con la que se fue de la escena pública cuando dijo que abandonaba todo. Su vuelta a la luz lo ha revalorizado gracias a la deficitaria memoria colectiva. Y hay más de uno que ya, en Olavarría, parece comenzar a pisar territorio minguista. El inexplicable: Julio Chango Alem en una reunión privada con el ex presidente. El dato: dice que Chiche le contó que Alicia Tabarés compartió un almuerzo de su aniversario de bodas con ella y Eduardo en Entre Ríos. Lo cierto: que el kirchnerismo vive una espantada, la oposición no tiene mucho continente y más de uno intentará ponerse bajo un paraguas con algo de seguridad.
"Es el mejor momento de la profesión, de la política", asegura Vitale. A la vez de analizar su "coherencia a través de los años", asegura que en las crisis aparecen las oportunidades y queda expuesto lo peor para poder cambiarlo. "El doble discurso de los que dicen una cosa y hacen otra, la TV espantosa y bizarra donde todo es mentira y para lo único que sirve es para acallar las conciencias" cuando lo importante "es que una familia tipo necesita 1.800 pesos para no ser pobre".
La madurez, también, lo llevó a relacionarse de otra manera en la política. "Yo era confrontativo y generaba recelo. Pero la verdad, es que yo me peleaba con el número 1. Con Eseverri". Reflexivo, sostuvo que "yo me di cuenta el domingo pasado, en el entierro de Alfredo Fernández, que nosotros estamos en deuda con tipos como él, como Cañizo, como Lara, a quienes opacaron gente como Eseverri y Portarrieu por pura personalidad". Los tres dirigentes justicialistas "fueron motores del impuesto a la piedra, que permite que Olavarría tenga un recurso extraordinario con el que tendría que estar mejor de lo que está". Y sostuvo que "nos permitió un salto adelante que no se ha aprovechado, con ese dinero se terminó subvencionando otras actividades". Fernández, dice Domingo Vitale, "debió ser velado en el Municipio. Pero ni siquiera fue nadie al entierro. Si yo soy intendente y no me entero de que murió un ex intendente le pego una tremenda patada a quien tenía que decírmelo y se le pasó. Y si yo no quise ir, hay algo que falla".
Duhalde, pasado y futuro
"Duhalde aparece porque se rifó la posibilidad que tenía la Argentina de hacer un despegue espectacular, con gente que transformó la política en la caja, en ser amigo o enemigo, en acordar con los intendentes por encima de los gobernadores, en pelear con todos los sectores, con la iglesia, con el campo, con las fuerzas armadas, hasta con el Uruguay. Con la Justicia asediada y los empresarios amigos quedándose con todo. En el mundo no pueden entender cómo dilapidamos un país con semejantes expectativas", enumera Vitale.
Por eso "Duhalde vino a participar en serio, con la convicción de ser presidente y con todos los riesgos, que son ganar o perder". El cree que finalmente "vamos a jugar fuera del peronismo porque la interna es una trampa". En la general "Kirchner no va a superar los 20 puntos" entonces "Duhalde se convoca por la falta de liderazgo y para conformar un gobierno de unidad nacional desde el que se puedan acordar cuatro o cinco cuestiones básicas".
Pero Duhalde no es un hombre sin pasado ni nació en el 2002. Su paso por la vicepresidencia con Menem y sus ocho años de gobierno en la Provincia dejaron muchos errores y demasiadas sospechas. "Hay que darle la chance a un tipo de que cambie -apoyó sin fisuras el ex diputado olavarriense-; cambió Perón, hasta San Martín cambió. Hay muchas cosas para reconocerle. No tiene un solo proceso judicial. Y fueron muchos años."
Vitale se siente "muy cómodo" en el armado de un espacio donde no quiere postularse ni como intendente ni como concejal ni como diputado provincial. Sí deja abierta una puerta para una banca en el Congreso. Mientras tanto, "José Eseverri coquetea. Liliana y yo compartimos una mesa con él, Sergio Massa y García Blanco en 25 de Mayo. El está buscando un espacio; lo cierto es que fueron candidatos del kirchnerismo y perdieron. Ahora coquetea con un sector del peronismo, con el sciolismo, pero Scioli no puede ser candidato a presidente. No está a la altura". También entiende que "Eseverri va a coquetear unos meses más hasta que se va a definir cuando ya no corra tantos peligros. Y no va a querer volver a ser intendente". Ve muchas dificultades alrededor del mandatario: "tiene que resolver el tema de los municipales. No le pueden instalar una carpa en la puerta. No hay diálogo, son sus empleados, y este malestar repercute en el funcionamiento de las estructuras y fundamentalmente en Salud".
Chango y Alicia
En la construcción alrededor del duhaldismo hay algunos matices: Vitale reconoce que su esposa, Liliana Schwindt, construirá con Massa, mientras él lo hará con Duhalde. No se sabe aún cómo se definirá la referencia provincial, si con De Narváez -"los Duhalde no lo quieren"- o con Massa. ¿Si hay alguna posibilidad de confluir con Eseverri? "No sabe lo que quiere... es socio de Alicia Tabarés que representa el kirchnerismo de paladar negro y sale todos los días a apoyar al matrimonio".
Lo cierto es que Julio "Chango" Alem tuvo una reunión extensa y privada con Duhalde y eso desacomodó al espacio de Vitale. El no lo demuestra. "Para mí es neutro", dice. "A mí me viene a solucionar un problema porque no tenemos candidato a intendente. Pero tiene que venir y sumar. A mí no me interesa ser jefe de Alem, lo aclaro. Pero si quiere estar con Duhalde tiene que venir". Sin embargo, cree que "Alem tiende a formar un partido vecinalista" y sigue pareciéndole extraño el acercamiento: "ha sido siempre alguien con mucho prejuicio hacia el peronismo".
Entonces relató: "dos días después del encuentro Duhalde me dijo `vino un tipo de Olavarría, no me acuerdo el apellido, que quiere hacer un partido vecinal; es el que reemplazó a Eseverri...´" y agregó que "me dijo `no le des bola´". Por eso le pidió a Alem que "lo diga, que salga a hablar". Porque en el espacio local hay otros que juegan, como Marcelo Urlézaga.
En ese punto, relató que "Alicia Tabarés estuvo comiendo con Duhalde hace poco. Me lo dijo Chiche: era el aniversario del casamiento de ellos y se encontraron en un hotel en Entre Ríos".
Vitale cree que en Olavarría es difícil que el peronismo gobierne en 2011: "sólo si todos nos juntáramos". Empresa decididamente imposible. Dice que muchos "subvaloran a Duhalde" pero que se van a dar cuenta "cuando el año que viene venga Lula a hacer campaña con él".
Confiesa con cierto dejo de amargura que definitivamente perdió la esperanza de ser intendente de Olavarría, uno de sus sueños. "Se lo perdieron. Podría haber sido un gran intendente", dice, sin miedo a la pedantería". Y vuelve a mirar alrededor y a evaluar el espacio que ahora lo tiene como armador y no como jugador en la cancha. "La diferencia es que Duhalde dijo que hay que gobernar para todos, para el que quiere a Videla y para el que no. Y Alem quiere hacerles monumentos a los intendentes de facto. Después vendrá el monumento a Videla y listo".



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