Por ahora, niegan cambios

El Gobierno descarta que se piense en reformular el gabinete
El gobierno de Cristina Kirchner ingresó ayer en una desesperación inusual por tratar de desmontar el debate lanzado desde el centro de la Casa Rosada sobre un intento del kirchnerismo de obtener un rédito político de los masivos festejos por el Bicentenario y capitalizar el eventual cambio de humor social para oxigenar el Gobierno con un posible cambio de gabinete.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, negaron que la Presidenta tenga objetivos "mezquinos", aunque no hicieron más que hablar de los masivos festejos.

Además, aseguraron que no existe aún decisión sobre cambios de ministros, aunque pusieron de relieve que "eso lo decide la Presidenta".

Lo cierto es que el debate por el aprovechamiento político de la fecha patria ganó fuerza. El jefe del PJ, Néstor Kirchner, que busca fortalecer su candidatura a presidente para 2011, dijo ante la conducción partidaria en Tucumán que el Gobierno "no especula con un rédito político". Pero en su discurso sólo se centró en exaltar el éxito de la fiesta y lo atribuyó a la Presidenta, de la que dijo que "caminaba sin custodia, abrazada por su pueblo en esa plaza del Bicentenario".

La jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, había advertido por la mañana que "apoderarse de las fiestas es castigado por los dioses".

Pero hubo más muestras de politización de lo que el Gobierno interpreta como "un cambio en el humor social y un mayor apoyo" a la Casa Rosada por los festejos. El diputado kirchnerista Carlos Kunkel dijo que "si las elecciones internas del PJ fueran en agosto de este año, el candidato sería indudablemente Néstor Kirchner". Pero aclaró que eso "se resolverá el año próximo".

Tampoco fue casual que el secretario de Cultura, Jorge Coscia, agregara que "un gobierno como el de (Carlos) Menem no podría haber festejado el Bicentenario como nosotros".

Pese a las desmentidas, tal como informó LA NACION en su edición de ayer, la evaluación de un relanzamiento político de la gestión, a partir del Bicentenario, encabeza hoy la agenda de los máximos colaboradores de Cristina Kirchner, según confirmaron funcionarios cercanos a la Presidenta.

Una eventual oxigenación, con cambios en el gabinete, desde una posición de fuerza, no sería inmediata, pero estaría dirigida a fortalecer a Kirchner para 2011.

No obstante, Aníbal Fernández pidió que "nadie ensucie con mezquindades" la fiesta. "Nadie del Gobierno ha salido a reivindicar otra cosa que no sea que el Bicentenario fue una fiesta de todos", aseveró el ministro en abierta contradicción con el discurso que por la tarde dio Kirchner en Tucumán (ver aparte). Además, Aníbal Fernández dijo sobre los cambios de gabinete que "nunca lo van a saber antes que la Presidenta. Si ella tomara una decisión así, se enterarían por ella misma y no por los diarios", añadió, sin negar que pueda haberlos.

En tanto, Randazzo dijo: "Que yo sepa, no va a haber cambios de gabinete, pero es una decisión que toma la Presidenta y no creo que deba comunicarla previamente a los medios de comunicación". Y negó que se intente sacar rédito de los actos.

Comentá la nota