Agustín Velotti: “Si hago las cosas bien, llegarán los resultados”

Agustín Velotti: “Si hago las cosas bien, llegarán los resultados”
Luego de ganar todo como junior, el correntino hoy se enfrenta con el duro circuito profesional y sus presiones. Hace pocas semanas se coronó en el Challenger de Río de Janeiro.
Este correntino de 21 años que a los seis agarró su primera raqueta “para darle contra la pared en el frontón y para no aburrirme, mientras mi mamá jugaba al pádel en el Corrientes Tennis Club” hoy quiere hacer realidad todo lo que se espera de él tras una campaña exitosa como junior. Hoy es un profesional y dice que su objetivo es “hacer las cosas bien” y que por añadidura “llegarán los buenos resultados”.

Desde aquel momento sintió que lo suyo era el tenis, se aferró a este deporte y gracias a Rubén Ré -el entrenador encontrado malherido el 6 de febrero y que falleciera el 25 tras ser hospitalizado en circunstancias que la Justicia sigue investigando- fue dando sus primeros pasos.

Esta pérdida también hizo mella en su andar profesional en los primeros meses de este año, pero en las últimas semanas empezó a sentirse mejor en lo anímico, a tal punto que hace menos de un mes ganó su primer torneo del circuito Challenger en Río de Janeiro.

En una larga charla con época, Velotti se mostró como es: introvertido; emocionado cada vez que habló de Ré; orgulloso de su ahijada Martina y de su familia que siempre lo bancó para que él pueda desarrollarse como deportista y que hoy sea un profesional del tenis.

Ganó muchos torneos en su etapa de junior. Allí se destacan el Avenire de Milán - el más trascendente en la categoría hasta 16 años - y coronó el 2010 con el título logrado en Roland Garros, donde le ganó a su amigo Andrea Collarini.

Hoy reside en Buenos Aires y se la pasa viajando durante gran parte del año por lo que los días que pasó en Corrientes - al llegar de Nueva York -, aprovechó para estar con la familia y los amigos, con quienes jugó al fútbol y se sacó las ganas de comer buenos asados. La semana que viene jugará en Cali, buscando seguir en la buena senda, esa de - primero - sentirse bien y que a raíz de ello se cumplan los objetivos.

Antes de partir, habló del presente, sus inicios y sus metas; destacó a Leonardo Mayer al punto de catalogarlo como “un referente del tenis correntino”. Cree que Del Potro tiene todo para ser el número uno del mundo y que David Nalbandian es el mejor tenista que vio. Descubrí a este tenista que lleva la bandera de Corrientes por el mundo en esta nota de época.

No pudo ingresar al cuadro principal del US Open y ya piensa en Cali

¿Cómo fue la experiencia en la qualy del US Open?

Me tocó un cuadro complicado, muy difícil. En primera ronda un buen partido contra Laaksonen (Henri), un suizo que viene teniendo un buen año; después en segunda ronda perdí con Golubev (Andrei), un jugador que juega bien en todas las superficies, pero en cemento la bola viene muy rápida. Se me paró el partido tres horas, en mi mejor momento, tal vez me perjudicó, pero sé que el tenis es así y sólo tengo ganas de seguir mejorando.

¿Te quedaste con las ganas de ingresar al cuadro principal?

Sí, la verdad es que las qualys (series clasificatorias) son difíciles, muy duras, pero hay que seguir trabajando para poder pasarlas o para poder entrar directo a los torneos.

Venías de ganar tu primer torneo challenger, en Brasil. ¿Qué síntesis hacés de ese título?

La verdad es que competí muy bien, estuve muy sólido, mentalmente estuve diez puntos. Tuve muchas ganas y eso es muy importante para mí. Gané, jugué muy buenos partidos. Desde segunda ronda en adelante jugué muy bien, errando muy poco y con mucha hambre, que eso es fundamental.

¿Sentías que el torneo estaba al alcance de la mano?

No, cuando gané en la segunda ronda lo hice ante el candidato (el colombiano Alejandro González), ante el que venía de ganar los dos torneos previos, y sentí que podía hacer un buen torneo.

¿Qué análisis hacés de lo realizado en los primeros meses de 2013 hasta el momento, respecto de los objetivos que te habías planteado, a corto plazo, para este año?

Cambié totalmente mi vida desde diciembre del año pasado ya que me fui a vivir a Buenos Aires. Fueron meses difíciles los primeros del año, muy complicados para mí; pero trataba de hacer las cosas bien aunque me costaba porque en lo anímico no estaba muy bien aunque sabía que tenía que seguir porque en algún momento se me iba a dar. Venía haciendo las cosas bien pero me faltaba algo, sentirme mejor conmigo mismo, y lo pude lograr en Río de Janeiro, fui mejorando día a día, semana a semana. La verdad es que los primeros seis meses fueron muy malos, no fueron para nada buenos, pero me quedan unos meses, unos torneos para seguir mejorando y seguir sumando.

Más allá de que los tenistas viajan durante todo el año, ¿te estás adaptando a vivir fuera de Corrientes?

Cuesta. Cuesta vivir fuera de tu casa. Lamentablemente es así pero lo tengo asumido, trato de disfrutar lo máximo posible cada vez que vengo a Corrientes y cargar pilas para estar bien allá, contento y entrenado en Buenos Aires, preparando los torneos.

Es la vida del tenista, sin tiempo para disfrutar. Ganás un torneo y al día siguiente empieza el otro.

Es así, es un deporte que se juega muchas semanas al año, el circuito es muy exigente y hay que estar bien todo el tiempo. Es algo que me gusta, y espero seguir avanzando, sumando y cumplir mis objetivos.

Quedan varios torneos en el año, ¿qué metas te fijás?

Mi meta es seguir como ahora. Me siento jugando bien, contento, con ganas, estoy luchando los partidos. Estoy bien conmigo mismo. Mi cabeza está mucho mejor, viví cosas que me afectaron mucho y hoy creo que ya las puedo superar. Me refiero a la muerte de Rubén (Ré) que para mí fue muy difícil.

Algunos se ponen como metas llegar a cierto lugar, pero vos pensás primero en hacer bien las cosas para llegar.

Seguro. Mi objetivo es hacer las cosas mejor para que si me va bien en los torneos sea una consecuencia. Si hago las cosas como deben ser llegarán los resultados. Ése es mi objetivo, me mentalizo en hacer las cosas bien todos los días.

¿Apuntarás a algún torneo en especial en lo que queda del año?

No, a todos. Todos son objetivos. Cada torneo que juegue va a ser muy importante y voy a dejar todo en cada torneo y en cada partido. Juego todos los challenger, así que de acá a fin de año voy a jugar varios torneos más.

¿Cómo hacen para solventar tu carrera?

Es muy complicado. Tengo la suerte que me apoya mi familia, me ayuda, pero la verdad que cuesta mucho y es un esfuerzo inmenso. Es todo a pulmón, sacrificio, y estoy muy agradecido a mi familia por el apoyo y por estar siempre. En esta etapa, en los torneos se gana un poco de plata pero la verdad es que es muy complicada, muy difícil.

Agarró la raqueta para no aburrirse

¿A qué edad agarraste tu primera raqueta?

A los cinco o seis años empuñé la primera raqueta, pero desde los seis y medio o siete empecé a tomar clases y a jugar al tenis.

¿Y cómo se dio eso?

Mi mamá jugaba al pádel acá en el Corrientes Tennis Club y yo -para no aburrirme- tomé un día la raqueta y empecé a jugar contra la pared, al frontón, me gustó y empecé a tomar clases con Javier Bravo. Después estuve con otros profes de acá y a los 8 me fui con Rubén (Ré)

¿Y él te trabajó bastante como para que hagas una carrera en el tenis?

Con Rubén estuve casi desde los 8 y hasta los 20. Fueron casi 13 años muy importantes para mí, para mi vida, porque fue como un segundo padre, una de las personas que me crió, me enseñó muchas cosas más allá del tenis, de la vida y voy a estar siempre agradecido a él, a su familia, y fue una etapa muy linda la que viví en Resistencia desde los 8 años.

A los 9 años empecé a jugar torneos, a los 12 empecé a viajar, a jugar mis primeros torneos fuera de Argentina. A los 13 fue la primera vez que hice un viaje largo, fue a Estados Unidos; a los 14 fue la primera vez que me fui a Europa, a los 16 viajaba por toda Sudamérica, hice toda la gira.

Después, cuando vas saliendo de la categoría Junior, tenés que viajar más, los torneos están más lejos. En Argentina, recién ahora hay 3 o 4 Challengers, así que tenés que viajar todas las semanas.

En la época de Junior tuviste apoyo de la Asociación Argentina de Tenis (AAT).

Sí, tuve apoyo. La verdad es que la AAT conmigo siempre se portó muy bien; por suerte siempre estaba entre los dos o tres primeros del país y por eso también recibía ayuda. Yo soy una persona agradecida a la AAT porque siempre me apoyaron y siempre confiaron en mí. Lo único que tengo para ellos son palabras de agradecimiento.

Compartiste mucho tiempo con Andrea Collarini, ¿sos amigo de él?

Andrea es, más que nada, un amigo, una gran persona, y un jugador que dentro de poco lo vamos a ver con un ranking muy bueno porque es un tipo que juega muy bien al tenis.

Y a él le ganaste el torneo más importante como junior: Roland Garros.

Seguro, fue el torneo más importante incluso hasta hoy por todo lo que significó. Ganárselo a Andrea fue especial porque nos conocemos hace tiempo, somos amigos y fue un gran torneo para los dos. Por suerte pude ganarlo yo.

¿Cómo se juega contra un rival con el que se conocen tanto?

Nos conocemos muchísimo. Era un partido de ajedrez, los dos sabíamos por dónde entrarnos, por dónde jugarnos, pero yo estaba jugando impresionante, muy sólido y la verdad es que fue un gran partido, de locos, terrible.

El tenis argentino: Nalbandian y Del Potro

Saliendo de la actualidad y el pasado, Agustín Velotti empezó a responder sobre el tenis argentino y en especial por la Copa Davis, un torneo tan apreciado por Argentina pero que ni la dupla Vilas-Clerc la pudo ganar. Ahora están Nalbandian y Del Potro.

¿Cómo vez la relación entre ambos?

La verdad es que no puedo opinar porque no sé. Por ahí se dicen muchas cosas pero no puedo hablar porque no sé. Creo que Nalbandian es un tipo que le dio mucho a Argentina y a la Copa Davis, fue un tipo que siempre estuvo muy bien predispuesto, siempre jugó y la defendió a muerte.

Y Del Potro también lo hizo, de otra forma. Este año priorizó su carrera y no me parece mal, hay que entender y respetar las decisiones de cada uno. Tiene objetivos personales muy altos como es luchar el número uno del mundo que si tiene la posibilidad me parece muy bien.

El equipo que hay hoy… hay que ir con fe. Van a jugar a República Checa, va a ser muy complicado, ellos son mucho más candidatos, pero bueno es un equipo que ha demostrado que se puede porque le ganó a Francia acá en Argentina; le ganó a Alemania cuando pensaban lo contrario. Va a estar muy difícil, no es “la legión” anterior que era impresionante aunque tampoco se pudo ganar la Copa Davis. Hay que alentar solamente, no queda otra.

¿Creés que Del Potro está para llegar a meterse entre los cuatro mejores?

Sí, no tengo dudas. Del Potro está un poco más abajo pero es uno de los pocos que puede ganarle a esos tipos jugando al tenis de igual a igual; y no tengo dudas que en algún momento va a pelear el número uno porque es un jugador que hace todo bien y es muy bueno.

¿Y qué le está faltando?

Es joven, le está faltando pegar un par de torneos grandes y prenderse en los torneos más grandes. Ganar uno y que los otros bajen un poquito. Se puede dar, creo que en algún momento va a pelear el número uno y en el corto plazo. Es muy bueno Del Potro.

¿Y de Nalbandian que pensás?

Para mí la carrera de Nalbandian es impresionante. Ganó un Masters Series, llegó a la final de un Grand Slam, ganó el Masters de los 8 primeros, hizo semifinales en todos los Grand Slam, es un tipo que para mí fue de lo mejor de la historia del tenis argentino. Por lo que jugaba se podía haber esperado un poco más pero es muy difícil. David fue Nº 3 del mundo y en su mejor momento era para “ir a verlo al teatro” porque lo que hacía en una cancha era impresionante. Ese tenis que hacía hoy no se ve, pararse arriba de la línea, pegarle tan fuerte, tan cerca de las líneas. Daba gusto verlo jugar.

Hoy está en el final de su carrera y el tenis está cada vez más competitivo, más difícil, más físico y para estar en el nivel más alto necesitás estar -mínimamente- en 8 o 9 puntos, sino te pasan por arriba.

Somos tan exitistas los argentinos que criticamos a Nalbandian por no ser número uno del mundo y a Del Potro por elegir la faz individual de la carrera y no jugarse por el equipo de Copa Davis…

Hay que respetar cada decisión que toman porque son jóvenes y tienen objetivos personales muy grandes. No todos piensan lo mismo: David se está jugando la Copa Davis, tiene 32 años; y Del Potro quiere ser número uno del mundo, con 25 años. Creo que entiendo a los dos, hay que respetarlos porque son dos jugadores que le dieron mucho al tenis argentino.

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