Sin agroquímicos mejoran los rindes de la mandioca

Sin agroquímicos mejoran los rindes de la mandioca

Se trata de un trabajo de investigación que fue premiado como uno de los seis mejores del 16º Congreso Brasileño y 1º Congreso Latinoamericano y Caribeño, que se desarrolló en Foz de Iguazú.

La mandioca es un cultivo rústico, tolerante a plagas y enfermedades, pero que también sucumbe ante la aparición de malezas. Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Unne experimentó con una técnica de cultivo que logra controlar las malezas y hasta triplicar en algunos casos el rendimiento de la producción.

La investigación fue realizada por los ingenieros agrónomos Ángela Burgos, Elisa Noemí Fukuda, Ricardo Medina y Pedro Jorge Cenoz; y se denomina La clave ecofisiológica de las tres E en el control cultural de malezas en el cultivo de mandioca en Argentina: Ecológico-Económico-Eficiente. Fue premiado como uno de los seis mejores del 16º Congreso Brasileño y 1º Congreso Latinoamericano y Caribeño de Mandioca, que se desarrolló en la ciudad de Foz de Iguazú.

Utilizaron técnicas dentro de las buenas prácticas amigables con el ambiente, lograron hacer convivir, solapar o mitigar la acción de las malezas. Hicieron hincapié en la posibilidad de aunar manejos de cultivo: controlando la densidad de la plantación y la posición de plantación de las estacas.

La mandioca de origen tropical es producida en su mayor parte por pequeños agricultores, que no dependen de insumos ni de tecnologías asociadas con la agricultura moderna. La planta se caracteriza por tener raíces para la absorción de nutrientes solamente y raíces tuberosas de acumulación de materia seca y fécula o almidón.

Para multiplicar el cultivo se utilizan estacas caulinares, que no son más que unos trozos de tallos de la planta que han sido cortados previamente en un tamaño aproximado de 10 o 20 centímetros de longitud. La técnica usual de plantación de los pequeños productores de la zona consiste en abrir un surco en el que van tirando la estaca en posición horizontal y con una separación de un metro aproximadamente, entre una y otra. Fue precisamente este método de plantación el que fue puesto en observación por los investigadores.

También observaron que se maneja una densidad de plantación demasiado grande, con mucho suelo descubierto, en el que crecen rápidamente malezas.

TRABAJO DE CAMPO

Utilizando dos cultivares de mandioca contrastante en cuanto a la arquitectura de la planta; Palomita, una de las más utilizadas por los agricultores y Blanca de Santa Catarina, los investigadores trabajaron en el Campo Experimental de la Facultad de Ciencias Agrarias, teniendo como objetivo corroborar los resultados de rendimiento al cambiar la técnica de cultivo plantando las estacas de forma vertical en lugar de horizontal y controlando la densidad de plantación.

Con los resultados de la experiencia a disposición, los investigadores están convencidos de haber encontrado un buen aporte para mejorar la calidad y cantidad de producción de los pequeños productores de la región. Queda por delante el trabajo extensionista de transmitir estos resultados y así modificar progresivamente un método tradicional de cultivo.

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