Para la Comisión de Enlace, los Kirchner actúan "por venganza"; seguirán con las asambleas
"Cuando los empleados de los frigoríficos y de las fábricas de maquinaria vuelvan de las vacaciones van a empezar a recibir los telegramas de despido. Y el transporte de granos también tendrá menos trabajo por la menor cosecha y la resistencia de los chacareros a vender hasta que los precios no suban. El incremento de los peajes, de la electricidad y del transporte público hará el resto", especulaba anoche un ruralista. Esa línea de pensamiento domina también en el sector que comanda el combativo Alfredo De Angeli, que llegó ayer por sorpresa a la sede de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), donde se reunía la dirigencia nacional del agro. De la reunión también participó el presidente de la poderosa Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Pedro Apaolaza.
Aunque la crisis que viven la ganadería, los tambos y algunas actividades agrícolas, como el trigo, es profunda, los dirigentes creen que el éxito de una nueva protesta ruralista estará atado al destino de la soja, cuyo precio se viene recuperando rápidamente. Tras haber tocado hace poco más de un mes los 640 pesos la tonelada, ayer cerró a 850 pesos. Mientras esta tendencia se mantenga, la presión de las bases para volver a las rutas será más moderada. No obstante, el estado de movilización se mantendrá con las asambleas y reuniones que ya están programadas para este mes y el próximo.
Venganza
"La pérdida de rentabilidad en nuestras actividades provoca en la actualidad el corte casi total en la cadena de pagos del interior del país, la desaparición de miles de productores y la destrucción del tejido social", expresó la Comisión de Enlace en un comunicado. Por eso, pidieron declarar el estado de desastre agropecuario en las provincias afectadas por la sequía, la suspensión de juicios y remates, la apertura de las exportaciones de granos, leche y carne y la supresión de las retenciones.
Al hablar con la prensa tras el encuentro, los ruralistas se mostraron con caras largas y dieron respuestas escuetas. "Hemos sido ignorados por muchos funcionarios, pero especialmente por el matrimonio gobernante; el vicepresidente Julio Cobos no es recibido por ningún estamento por haber votado como lo hizo el 17 de julio. ¿Qué otra cosa que no sea vengarse está haciendo el Gobierno?", expresó el presidente de CRA, Mario Llambías. "Hay un vacío inexplicable, nos sentimos discriminados e ignorados", dijo Alejandro Delfino, vicepresidente de la Sociedad Rural. "Tenemos que ser muy responsables en lo que hacemos y vamos a seguir bregando por esa gran mesa de discusión y debate que se nos ha venido negando", agregó el vicepresidente de la Federación Agraria, Pablo Orsolini.



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