Las mediciones que lo dan superando en imagen a Cobos convencieron al hijo del ex presidente de armar sus equipos y preparar la campaña nacional. Quieren estar listos por si se cae el vice y Ernesto Sanz no suma.
"La idea es que si (Julio) Cobos se cae y (Ernesto) Sanz no llega, nosotros no hagamos el ridículo por no estar preparados si nos eligen", reconocen los nuevos alfonsinistas, que lejos están de ser los tradicionales "alfonsinistas" que acompañaban al ex presidente Raúl Alfonsín. Sin embargo, también aclaran que no trabajan para ser una opción B o C en el radicalismo, sino que ahora toman en serio la posibilidad de ser la opción A. "El objetivo principal es consolidar el crecimiento del partido y no definir candidaturas, veremos más adelante quién termina siendo", explica un dirigente bonaerense, que caminará al lado de Alfonsín durante la interna provincial que se desarrollará a mitad de año. "Nosotros vamos a trabajar detrás de Ricardo, pero no para ponerle palos a Cobos, sino para llegar en condiciones", argumentó. "Lo ideal es que se sigan instalando los dos", agregó.
En el radicalismo ya son conscientes de que la imagen de Alfonsín está en franco ascenso, y en algunas mediciones incluso llegó a superar al vicepresidente. Esto multiplicó las aspiraciones del hijo del ex presidente, que empezó a ser considerado por muchos que no están convencidos con Cobos como la mejor opción. La otra opción es Sanz, pero todavía no mide bien en las encuestas. El problema con la candidatura de Alfonsín, según muchos de los propios radicales, es que no se lo ve preparado para hacerse cargo de la presidencia. En ese aspecto, es donde la gente de Ricardo tiene previsto trabajar. Para eso, se enfocarán en tres planos, en los que Alfonsín se preparará para mostrarse listo para la responsabilidad.
El primer plano es el de los intelectuales. En poco tiempo, el vicepresidente primero de la Cámara de Diputados comenzará a tener reuniones periódicas con intelectuales de primera línea. Sus nombres son guardados en reserva, "para no comprometerlos". Y el objetivo es "pensar la Argentina de dentro de 10 o 15 años, y fijar los temas estratégicos que hay que abordar".
En segundo orden, Alfonsín mantendrá cada vez más encuentros con políticos. La idea es aceitar los vínculos que tiene con la dirigencia radical de todo el país, que se fue acentuando desde el año pasado cuando comenzó a recorrer el país, sobre todo invitado para los homenajes a su padre. En esas reuniones, el objetivo es bajar a un discurso político las ideas que salgan del grupo de los intelectuales.
Por último, ya se pusieron en marcha los equipos técnicos que van a acompañarlo. Los temas que abarquen los intelectuales y los políticos los van a bajar a programas específicos. "No vamos a hablar de un solo proyecto, sino que vamos a dejar abierta la participación para que se incorporen también otros proyectos", explican en su entorno. "Tenemos un excelente equipo, pero que no será para Ricardo, sino para todo el radicalismo", aclaran.
"Vamos a ser cuidadosos en la Cámara con los posicionamientos políticos", señala uno de sus asesores. No quieren romper con la imagen de conciliador y dialoguista que tiene Alfonsín, que incluso es aceptada por el kirchnerismo. Por eso, además, temen lanzar la candidatura antes de tiempo. "¿Cuándo habrá definiciones? En octubre o noviembre, seguramente", anticipan.



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