Acuerdo tripartito: buscan cuidar el poder adquisitivo y la competitividad

Acuerdo tripartito: buscan cuidar el poder adquisitivo y la competitividad
Habrá una canasta de bienes y servicios que funcionará como referencia y se pondrá la lupa en el rol de los subsidios a la producción industrial. La discusión por el Mínimo no Imponible de Ganancias podría resolverse antes de la paritaria.

Leandro Renou y Ignacio Chausis

En un país con una larga tradición en materia inflacionaria como es la Argentina cualquier intento de sentar en una mesa a empresarios y sindicatos remite automáticamente a una estrategia para contener precios y salarios. Sin embargo, los hombres de negocios y sindicalistas que asistieron el lunes pasado a la convocatoria efectuada desde la secretaría de Comercio Interior se llevaron un conjunto de promesas pero fundamentalmente una certeza: la necesidad de mantener a flote la competitividad de la economía local sin afectar el poder adquisitivo, y así sostener el crecimiento de la actividad. Es decir, algo más complejo que debatir sobre precios y salarios.

Según explicaron distintas fuentes empresarias, gremiales y oficiales a Tiempo Argentino, para llegar a ello, la apuesta del gobierno tiene que ver con la articulación de una mesa de diálogo con los dos sectores para acercar posiciones en torno a variables claves de la economía y así trazar un horizonte más claro de cara a las futuras negociaciones paritarias. Desde el oficialismo entienden que haciendo "sintonía fina" sobre los factores de la producción se puede otorgar un marco de previsibilidad tanto a las subas salariales como a los aumentos de precios, y evitar así las habituales presiones devaluatorias provenientes desde diversos sectores del poder económico bajo el argumento del supuesto atraso cambiario.

"Desde el comienzo de la reunión, Moreno ejemplificó con las recientes giras comerciales la distorsión de precios con el exterior para que las empresas no pueda esgrimir que Argentina está cara a nivel salarial en dólares", comentó una fuente que participó del encuentro. Más que institucionalizar una mesa de diálogo, la sensación que se llevaron los participantes fue que la idea del secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno es más bien de índole pragmática, intentando lograr entendimientos que puedan materializarse en el corto plazo.

Juan Carlos Sacco, titular de los industriales gráficos, explicó a Tiempo Argentino que "es lo más parecido que he visto a un acuerdo económico y social, la idea central es mantener activo el poder adquisitivo de los salarios, nada que ver con esos que hablan de un simple acuerdo de precios y salarios". El empresario agregó además que "lo que queremos es que desde ahora ningún tema, ni Ganancias ni precios, se resuelvan individualmente". En la misma línea, el titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, dijo a Tiempo que "yo creo mucho en este tipo de diálogos, pero hay que desmitificar y decir que esto no fue una gran paritaria, sino que se mostró vocación de avanzar".

Por su lado, el presidente de ADIMRA, Juan Carlos Lascurain, otro de los cuadros de peso en la reunión, destacó que “nunca se mencionó un solo porcentaje ni un solo aumento de precios” y que “esto es un diálogo amistoso para analizar las perspectivas del 2013, pero de todos los sectores juntos”.

La incidencia del costo laboral por sector, capacitaciones, importaciones, la integración de las cadenas de valor y la incidencia de los subsidios al consumo de servicios públicos por parte de la industria forman parte de la agenda a tratar del diálogo y estuvieron en la mesa de la última reunión. Con respecto a este último punto, no por casualidad en la primera reunión uno de los más activos fue el propietario de Bridas y Pan American Energy, Carlos Bulgheroni, que luego de la adquisición de los activos de Esso y su inminente asociación con YPF se transformó en un hombre híper relevante entre la nueva burguesía nacional. En el encuentro, Bulgheroni puso sobre la mesa otra de las cuestiones clave para el progreso del diálogo: se refirió a la necesidad de rever los subsidios a la energía, tanto para industrias como para empresas energéticas. "Hay que racionalizar para no perder competitividad y recursos", disparó en la reunión, según contó a este diario una fuente del encuentro

En este sentido, cabe recordar la decisión del gobierno de crear, a mediados del mes pasado, un registro de subsidios e incentivos con todas las empresas y personas que reciben programas y planes de promoción productivas del sector público con el objetivo de favorecer "la eficacia en la asignación de subsidios", según el texto del decreto. El nuevo registro está bajo la órbita de la Subsecretaría de Coordinación y Mejora de la Competitividad que conduce Axel Kicillof e incluye, además de los subsidios al consumo de servicios públicos al sector productivo, la asistencia financiera por bonificación de tasas y líneas de créditos especiales, aportes no reembolsables, beneficios impositivos y aduaneros con costo fiscal o financiero para el Estado, entre otras cuestiones.

La revisión de los subsidios al consumo energético por parte de la industria tiene dos aspectos. Por un lado, evitar que beneficie a sectores que no lo necesitan. Por el otro, que la energía más barata que en otros países tenga como correlato un aumento de las exportaciones de productos locales.

En este orden, Rubén Cherñajovsky, presidente de Newsan y uno de los impulsores del diálogo, consideró que "recién estamos empezando a hablar, pero pretendemos darle competitividad a la industria, no se trata de una puja tradicional por unos puntos de aumento de salario". Cherñajovsky, uno de los empresarios con más llegada a Guillermo Moreno, consideró además que "otra de las metas es lograr la integración de las cadenas de valor".

Según pudo averiguar Tiempo Argentino, entre la nutrida delegación de industriales que asistió al cónclave con Moreno y la CGT hubo malestar por la ausencia de los empresarios Luis Pagani, de Arcor; y Paolo Roca, de Techint. En su lugar asistieron Luis Betnaza, y Adrián Kaufman Brea. "Son hombres de peso y estamos hablando de un plan a futuro, no pueden faltar", explicó una fuente gremial.

Habida cuenta de que la carga negativa que por nuestra historia reciente tienen conceptos de productividad y competitividad, los planteos del lado de la CGT pusieron el acento en la necesidad de mantener el poder adquisitivo para beneficiar la actividad y el mercado interno. Quienes tomaron la palabra por la CGT fueron su titular Antonio Caló, Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA) y Héctor Daer (Sanidad).

"El tema fue muy distorsionado en medio de esta guerra mediática, pero en realidad nadie habló de techos (a las paritarias), eso es una chicana como para que la parte gremial tenga que ser revulsiva", explicó a Tiempo Horacio Ghilini, de docentes privados y uno de los jefes sindicales presentes en el convite. "La idea fue poner en el contexto de un combo de variables económicas en donde también está la cuestión externa, donde hay un excedente de producción de la crisis del capitalismo que exige tener un control muy importante de las importaciones", agregó.

El propio Moreno planteó el seguimiento a una especie de "canasta" de bienes y servicios testigo por fuera de las mediciones del Indec, y que funcione como referencia tanto para empresarios como trabajadores. Según explicaron fuentes sindicales, el "changuito" –tal la denominación que se le dio en la reunión– se trata más bien de una convención entre sector público, trabajadores y empresarios sobre un conjunto de variables a medir. "Para los algunos industriales será relevante el precio del gas, para nosotros el precio de los productos de consumo masivo o el pago de Ganancias, después de un seguimiento de seis meses se podrá establecer con claridad y sin entrar en polémicas, por ejemplo, si hubo pérdida o no de poder adquisitivo”, señaló el sindicalista.

Se entiende que el control de precios, particularmente a empresas que venden al mercado interno y que cuentan con la producción frente a las importaciones, se profundizará. Habrá una reunión más técnica a fines de esta semana o comienzos de la próxima de las partes. Además de reiterar las demandas por asignaciones familiares y la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, uno de los planteos de la CGT fue adelantar la discusión del salario mínimo para antes del comienzo de las paritarias. "Lo que estamos hablando es un marco referencial virtuoso en el cual podemos entrar en la negociación del año que viene. El planteo acá no es por ajuste o bajar el público, lo que se nota acá es que hay una necesidad de mantener la actividad, el mercado interno, salarios, poder adquisitivo, yo tengo una visión optimista, después hay que pelearla", concluyó Ghilini. «

El recuerdo de josé ber gelbard

La sola mención de una mesa de concertación entre empresarios y trabajadores remite indefectiblemente a la tercera presidencia de Juan Domingo Perón, y a los nombres del entonces ministro de Economía José Ber Gelbard, fundador de la Confederación General Económica, y José Ignacio Rucci, entonces líder de la CGT. El “Pacto Social” fue firmado en junio de 1973 durante la breve presidencia de Héctor Cámpora, y aunque implicaba un programa económico integral –se ocupaba, por ejemplo, de las inversiones extranjeras, del fomento a las pymes y la defensa de la industria frente a la competencia externa– en líneas generales su objetivo era estabilizar la economía, que arrastraba una inflación importante, pero sin que ello redunde en la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Para ello, se propuso un aumento general de salarios, la postergación por dos años de las negociaciones colectivas y el congelamiento de precios para los bienes y servicios. Ampliamente legitimado por el respaldo de Perón, funcionó con discreto éxito los primeros meses, pero la pronta muerte del viejo general derrumbó definitivamente el proyecto.

Moyano, sin vuelo y con poca banca

Llamó la atención el viernes, cuando el gremio alineado con Moyano La Bancaria comunicó que no asistirá a la marcha del 19, una parte de su comunicado en el que pide un diálogo social.

En otro orden, el plenario se pronunció por "un necesario acuerdo o pacto social para consolidar los avances económicos y sociales de los últimos años" y señaló su disposición a participar en "un esfuerzo superador de las diferencias, aunque ese pacto no debe ni puede restringirse exclusivamente a los precios y salarios", explica el texto del sindicato que conduce Sergio Palazzo. Hasta el momento, los bancarios no habían mostrado diferencias con la conducción del camionero.

En este contexto, en las útlimas horas, el titular de la CGT Azopardo perdió otro aliado. Pablo Biró fue electo nuevo titular del gremio de pilotos. Así, APLA, hasta ahora comandada por Jorge Pérez Tamayo y ligada a Moyano, pasará a alinearse con la CTA de Hugo Yasky. La lista Azul, liderada por Biró, se impuso con el 61,4%, equivalente a 815 votos, derrotando así al candidato moyanista César Vega Fernández, que con la lista Naranja consiguió el 33,3 por ciento.

Comentá la nota