Sin acuerdo en el subte B: hoy el servicio continuará afectado por el conflicto

Sin acuerdo en el subte B: hoy el servicio continuará afectado por el conflicto
La reunión entre Metrovías, la Ciudad y los metrodelegados pasó a cuarto intermedio; los maquinistas se niegan a llegar a las nuevas estaciones

Diez horas de negociación y algunas pocas soluciones. Ése fue el tiempo y el resultado de la reunión entre los metrodelegados de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (Agtsyp), el gobierno de la ciudad y la empresa concesionaria del servicio por el conflicto que se desató el viernes pasado luego de la inauguración de las estaciones Echeverría y Juan Manuel de Rosas. Sin acuerdo, la negociación pasó a un cuarto intermedio hasta hoy a las 15, según informó Metrovías.

Ayer los trabajadores exigieron que se atiendan sus denuncias dirigidas, desde hace varias semanas, a las condiciones de seguridad poco fiables que, según dicen, reúnen las nuevas instalaciones. Los trabajadores señalan que hay filtraciones de agua en los túneles, cámaras inundadas y falta de comunicación entre los trenes y los andenes. Por esta razón, el total del recorrido de la línea B lo completa, en las dos últimas estaciones, personal jerárquico de Metrovías que conduce las formaciones. Así continuará hoy el servicio, por lo que podría verse afectado con demoras entre las terminales.

De los puntos tratados hubo acuerdo en dos: el relacionado con la comunicación tierra-tren, que se solucionará provisoriamente con equipos telefónicos hasta instalar un sistema acorde con las necesidades, y en la creación de una comisión de seguridad e higiene. Queda pendiente la negociación por las horas de trabajo efectivo de los empleados que, por la extensión de la línea, aumentó 45 minutos. Ése será el principal tema de hoy.

La de ayer fue una jornada conflictiva para el subte. Y es que mientras se desarrollaba la reunión en la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad, el servicio estuvo interrumpido en la línea H por un reclamo sindical. Así se mantuvo todo el día, y además hubo demoras en la línea D.

La esperada reunión comenzó poco después del mediodía y, cuarto intermedio mediante entre las 15 y las 16, culminó cerca de las 22. Allí estuvieron Néstor Segovia, secretario adjunto de la Agtsyp; el subsecretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, un abogado de Subterráneos Buenos Aires (Sbase), y representantes de Metrovías.

Los principales temas de debate fueron la necesidad de establecer un nuevo diagrama de servicio que involucre las frecuencias de las formaciones, la cantidad de viajes de cada una y la incorporación de más guardas y conductores. Otro de los temas centrales fueron las condiciones de seguridad de las estaciones Echeverría y Juan Manuel de Rosas.

"Queremos plantear un programa de trabajo para que a la brevedad se pueda extender la línea", dijeron voceros de Agtsyp al promediar la tarde. "Tenemos compañeros que esperan un ascenso cuando se extienda la línea. Para nosotros también es importante."

Sin embargo, la premisa no se cumplió al llegar la noche porque la negociación quedó trabada. "En lo principal, que es que los trabajadores continúen operando hasta las estaciones nuevas, no se avanzó. Ellos están intransigentes y nosotros consideramos que están dadas las condiciones", indicaron en Metrovías.

Hasta el viernes, la línea B contaba con 18 formaciones en actividad, pero por la extensión del recorrido se sumaron dos. Sin embargo, ayer habrían circulado sólo 16, por lo que se resintió el servicio. La frecuencia, según Metrovías, pasó de 3,18 a 3,25 minutos a partir del viernes, cuando se inauguraron las instalaciones de Villa Urquiza. Cada una realiza la vuelta completa -ida y vuelta entre Alem y Rosas- en 62 minutos, contra los 53 que necesitaba hasta el jueves pasado, entre Alem y Los Incas.

Es en dicha estación donde, desde el domingo, la conducción cambia de manos. Allí, empleados jerárquicos de la empresa que cumplen tareas administrativas reemplazan al motorman y al guarda hasta completar el recorrido. Todos cuentan con el registro habilitante y los exámenes psicofísicos, de vista y de capacitación teórica y práctica que se renuevan anualmente, condiciones indispensables para conducir los trenes.

Mientras tanto, ayer. en declaraciones radiales, Juan Pablo Piccardo, titular de Sbase, se refirió a una de las cuestiones denunciadas por los metrodelegados. "Cuando Sbase se hizo cargo del subte se detectaron más de 150 filtraciones en toda la red. Algunas correspondían a AySA, otras eran propias", dijo.

Ante esto, AySA emitió su versión. "Contra lo que sugiere el presidente de Sbase, no se ha detectado ninguna responsabilidad de AySA en las filtraciones denunciadas", informó. "El Distrito Belgrano de AySA se puso en contacto con la empresa Metrovías, la cual informó que las filtraciones observadas en las estaciones Echeverría y Juan Manuel Rosas provenían de las napas freáticas, dada la profundidad a la cual se edificaron" aquéllas, agregó en un comunicado.

La empresa también manifestó su sorpresa ante la posición del gobierno porteño. "Resulta curioso que las autoridades de la CABA responsabilicen a AySA por cuestiones que son de su competencia y, más aún, que se adjudiquen los méritos de obras o reparaciones que realizó AySA".

Por su parte, en un programa televisivo, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, aseguró anoche que se les descontará "lo no trabajado" a los metrodelegados. "Por culpa de ellos, la gente está siendo perjudicada", concluyó..

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