La influencia que como referente político había logrado Emiliano Giri, ha cobrado un giro copernicano. Las designaciones que promovió y auspició han comenzado a recibir distintos tipos de rechazo. Funcionando como el padrino y encumbrado en la pirámide política, la condena mediática que recibió ha postergado a sus protegidos bajo su ala política.
No se han conocido públicamente demasiadas muestras de solidaridad y/o respaldo frente a su situación en la justicia, tras su detención, y es más sus abogados le recomendaron levantar una conferencia de prensa y sólo manifestarse ante medios los cuales pueda expresarse exponiendo sobre su comprometida situación.
Y las consecuencias no han tardado en llegar. Giri había muñequeado la llegada de Miguel Dobarro, propuesto para la Dirección de Control de Pesca que tiene jurisdicción sobre Necochea, Bahía Blanca, Junín, San Fernando, La Plata, Lavalle y el Puerto de Mar del Plata. Como ocurre con otras designaciones, en este caso la referencia del Puerto de Mar del Plata, resulta decisiva por su importancia.
Aún sin su designación al frente de la Dirección de Control de Pesca de la Provincia que funciona en la calle Mitre, ya ha tomado decisiones sin el necesario respaldo de su fehaciente designación a cargo del área. Así ha suprimido las horas extras a 45 empleados, recortó viáticos, produjo tres despidos y ya acumula tres meses de atraso en el pago de sueldos.
Algunos de los afectados habían llegado de la mano de Juan Domingo “El Gato” Novero, y cumplieron funciones como fiscales para Mauricio Macri, ante tal situación no sería extraño que en las próximas horas, procedan a tomar las instalaciones donde funciona la dependencia “a su cargo”. Todo como un coletazo de la situación judicial por la que atraviesa Giri, que ha dejado a Dobarro sin apoyo político.
Su designación ha quedado (como otras alentadas por Giri) bajo estudio a expensas de la evolución de la causa judicial que derivó en su detención y posterior renuncia, ahora deberá probar que es inocente como el sostiene. Pero en el mientras tanto, su sola mención genera huidizas respuestas. A Dobarro se le ha complicado su acceso a la administración de María Eugenia Vidal, ya que han comenzado a tomar nota de su actuación al frente de La Campagnola, donde los Benvenuto observaron altibajos en la actividad, además de un alto nivel de conflictividad con los operarios que tomaron varias veces la conservera.
Pero Dobarro, aparece también como integrante de una sociedad, cuya actividad era la exportación de pescado a Brasil y Europa, pero la razón social debió interrumpir sus operaciones sorpresivamente. Por esa actividad hubo un detenido que hoy cumple prisión domiciliaria por razones de salud, luego de cumplir una pena de cinco años en prisión.
A Dobarro, en el ambiente portuario, también se lo ha sabido vincular con Eduardo Romano, el secretario de Amado Boudou. También hay peces gordos que no estarían para nada de acuerdo con su designación.




Comentá la nota