"Creí que era un accidente"

Siete testigos desfilaron frente al tribunal en la primera jornada del juicio por la muerte de Adán Serraino. Mientras el abogado de la familia Serraino está convencido de que logrará un cambio de carátula, la familia espera una sentencia ejemplificadora.
Adán Misael Serraino Zinki tenía 16 años. En la madrugada del 1º de noviembre de 2008, caminaba con dos amigos por una vereda de 25 de Mayo, y fue embestido por un Fiat Uno rojo conducido por Angel Patricio Molina, de 34 años. Adán murió, Miguel Angel Andrada sufrió lesiones, y Denis Escudero resultó ileso.

Testimonios.

Unas 50 personas presenciaron la primera jornada, que duró más de cuatro horas, y varias organizaciones de familiares de víctimas del tránsito acompañaron a la familia Serraino. La primera que declaró fue Amelia Zinki, madre de Adán, quien se quebró varias veces pero logró recordar aquella amarga experiencia.

Amelia (empleada del hospital local) recordó que sus compañeras no querían decirle qué pasaba porque sufre hipertensión arterial. Primero la medicaron y luego le contaron que su hijo había padecido un accidente. Aunque ella reclamaba detalles, no le informaron nada más.

"En ese momento creí que era un accidente" respondió, dejando traslucir su idea de que no fue así, sino la consecuencia de una picada. También por sus compañeras supo que Molina había sido trasladado a Catriel (Río Negro) para evitar que sufriera represalias.

Sin embargo, esta versión fue desmentida por el comisario inspector Héctor Rosane, quien estaba a cargo de la comisaría aquel día. El oficial ratificó que el único imputado fue hospitalizado por el fuerte golpe que recibió, ya que el auto impactó contra un árbol y se estrelló luego contra un paredón.

Rosane explicó que necesitaba la identidad del conductor para incluirla en elk expediente y mandó efectivos al hospital, donde les comunicaron que el paciente había sido trasladado a un centro de mayor complejidad en Catriel.

A su turno, Mateo Larrazábal, el conductor de taxi que auxilió a las víctimas, reconoció que mintió en su primera declaración, cuando manifestó que paseaba con un amigo. La verdad es que conducía un taxi y circulaba con un pasajero, pero mintió porque no tenía licencia de conducir. Al término de su declaración, el abogado de Serraino solicitó que el testigo fuera demorado.

El juicio continuará hoy con los testimonios de Rubén Serraino, padre de la víctima, y Luciano Portugal, que estuvo en el sitio del incidente instantes después del choque. Portugal se encuentra con prisión domiciliaria, por lo que será trasladado hasta el tribunal en patrullero.

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