La exportación de vinos argentinos cerró el año con una baja del 13,8 por ciento, con un total de 315 millones de litros vendidos al exterior y una baja en la facturación de casi el 5 por ciento. Lo atribuyen al retraso cambiario.
Así, durante el año pasado se consolidó lo que había sido hasta ahora una tendencia, de que millones de litros de vinos que no se pudieron vender al mundo se volcaron al mercado interno.
La caída en las exportaciones fue la peor en cuatro años, teniendo en cuenta que la última vez que habían disminuido fue en el 2010, cuando el sector sufrió una merma de envíos al mundo del 3% en volumen. Pero en aquella oportunidad, y a pesar de que los bodegueros empezaron a advertir la pérdida de competitividad, la caída de exportaciones fue atribuido por sobre todo a un resabio de la crisis mundial del año anterior: precisamente en el 2009 las exportaciones de vino se habían desplomado un 31,6% ante la depresión del consumo en todo el mundo.
Ahora, cuando el consumo internacional repuntó, el sector industrial lo atribuyó exclusivamente al atraso cambiario que se vivió el año pasado en el país y que afectó a las exportaciones vitivinícolas. ‘’Fue por la falta de competitividad del sector, las cifras del INV indican que el 2013 golpeó a las exportaciones de vinos y mostos y es una crisis fundamentalmente nuestra, en un escenario mundial donde mejoró el consumo de vinos y por ejemplo Chile mejoró sus exportaciones.
Todo indica que ha sido problema de falta de competitividad por parte de Argentina, que es lo que urgente necesitamos que se revierta’’, dijo el gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, Horacio Ripalta. ‘’En 2009 y 2010 había una crisis externa. En cambio en este período se ha reflejado una actividad normal en el mundo, los países consumieron más vino per cápita y sin embargo Argentina cayó. El mercado interno es lo único que nos salvó, aunque su configuración no tiene nada que ver con el mercado exportador’’, agregó el empresario.
Consumo nacional
Como contrapartida, el mercado interno cerró con un alza del 3,43% en los volúmenes comercializados respecto al 2012. Se trata de una suba interesante teniendo en cuenta que en el 2012 había crecido 2,38% y en el 2011, 0,4%, siempre respecto al periodo anterior. En el 2010, 2009 y 2008 este sector había mostrado números negativos. En el acumulado enero a diciembre de 2013 subieron las ventas de vinos de color un 6,55% en tanto que los blancos bajaron 7,52%. Aumentaron el 2,28% los despachos de vinos sin mención varietal con suba del 5,98% en los de color. El 40,94% se vendió dentro del rango de 4 a 8 pesos por litro. En cambio los varietales ascendieron 5,46% y el 36% se comercializó dentro del rango de precio de 16 a 20 pesos por litro. Los espumosos mostraron suba del 5,69% y los frisantes aumentaron 27,73%. Los vinos fraccionados aumentaron el 3,02%, y el 55% se negoció en botellas mientras que bajaron 2,30 % los despachos en envase Tetra brik y 12,37% en damajuanas.
En el mundo
Los datos de exportaciones del año pasado se conocieron al computarse los índices de diciembre, un mes en el que las exportaciones totales de vinos tuvieron una suba del 11,46% en volumen y del 2,29% en los dólares, que no alcanzaron a compensar el comportamiento de todo el periodo. En el último mes del año las exportaciones totales de vinos blancos descendieron el 47,38% y los vinos color ascendieron el 44%, siempre comparado los datos con igual mes de 2012. Las ventas al exterior de vinos a granel subieron el 36,99% con caídas en vinos blancos del 66,67% y aumentó el 249,76% el color. Decrecieron el 3,05% las ventas de vinos fraccionados, con una caída del 5,64% del blanco y del 2,49% el color.
CARPA participó de la mesa de Corresponsabilidad Gremial del sector
El pasado miércoles 12 de febrero CARPA participo de la mesa de acuerdo para el Convenio de Corresponsabilidad Gremial Vitivinícola, que se llevó a cabo en el Paseo Cultural Pedro Ignacio de Castro Barros de la ciudad Capital.
En la oportunidad se contó con la presencia de funcionarios del Ministerio de Trabajo de la Nación y funcionarios del ámbito provincial. Durante la misma se siguió analizando la necesidad de evaluación de las condiciones locales del sector y cuál sería el impacto en la misma de acuerdo a esa situación, ya que hay que tener en cuenta que los pequeños productores llevan adelante sus cultivos con el grupo familiar, por lo que hay que seguir trabajando para que el pequeño productor se inscriba en el Registro Nacional de Agricultura Familiar RENAF, para recién poder concretar la firma del convenio.
Es de destacar lo positivo de la reunión que, una vez finalizado el evento, CARPA mantuvo con el Secretario de Agricultura y R.N. de la provincia, Ing. Salomón y la Subsecretaria de Agricultura Familiar, Ing. Fiorani, en la que acordaron comenzar con el registro de los pequeños productores en el RENAF, trabajando en forma mancomunada, una vez finalizada la vendimia.
El martes 11, se llevó a cabo la mesa de acuerdo del sector olivícola donde se comenzó a tratar el tema con el objetivo de llegar a firmar el convenio. De la misma participo el titular de CIOLAR quien manifestó “Estamos en periodo de estudio y de tratativas, veremos si se puede llegar a firmar el convenio”. En ese sentido, dijo que es fundamental “aunar criterios con todas las partes involucradas”. Finalmente comentó que en el encuentro se planteó la posibilidad de “seguir teniendo reuniones para ir ordenando datos y poder seguir avanzando”.
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