Otra que Lapa: Amendolara bajó el perfil y ya no sueña con la intendencia

Otra que Lapa: Amendolara bajó el perfil y ya no sueña con la intendencia

Ubicada en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Valeria Amendolara comenzó una intensa campaña a pocos meses de haber asumido. Sus números positivos en las encuestas y el hecho de que el bruerismo la hubiese puesto en la Legislatura la entusiasmaron por demás, y la dirigente comenzó a soñar con la intendencia. Sin embargo, el repunte de Pablo Bruera la sacó de la carrera e incluso recibió el reto de sus jefes políticos por haberse abalanzado sin preguntar en un terreno que ellos lideran. Por qué bajó el perfil y cómo sigue el trayecto político de la edila.

PREMIACIÓN

El año pasado, quien fuera jefa del bloque de concejales por el oficialismo y posteriormente la presidenta del Concejo Deliberante (tras la ida de Javier Pacharotti al massismo), Valeria Amendolara recibió un regalo inesperado: Pablo Bruera, su jefe político, acordó ubicarla en el primer lugar de la lista de candidatos a diputados provinciales por el Frente para la Victoria en las elecciones legislativas, encabezando una nómina de unidad entre los distintos sectores del kirchnerismo en la ciudad.

De esta manera, y siendo que el FpV logró ingresar dos diputados en octubre, la profesora de educación físicapasó del palacio municipal a las oficinas legislativas provinciales, convirtiéndose en la voz del bruerismo en el recinto bonaerense, como lo fue en su momento Gabriel Bruera.

Sin embargo, Valeria enseguida levantó el perfil. En lugar de dedicarse a representar a sus referentes, comenzó a delinear sus propias jugadas, envalentonada por el puesto y su propia repercusión, ya que algunos la tildan como parte del ala “buena” del bruerismo.

LOS NÚMEROS Y LA IMAGEN

Valeria Amendolara se vio favorecida por varios factores a poco de poner un pie en Diputados. Por un lado, sus campañas de la mano del bruerismo lograron ubicarla con un nivel de conocimiento sólo superado por Pablo Bruera y Javier Pacharotti (con su famoso slogan “Hay equipo”); por otra parte, el hecho de ser mujer contribuye a consolidar su imagen limpia y bondadosa, además de ser rubia y elegante, difícil de ser etiquetada como “puntera”; y por último, su férrea defensa al gobierno encabezado por Cristina la ubicó en un lugar privilegiado dentro del oficialismo local con respecto a otros sectores del FpV, que no saben cómo atacarla.

La diputada no soñaba ni con regresar a Diputados (ya había ocupado una banca en el 2007) ni mucho menos con el sillón municipal, pero la vapuleada imagen del intendente tras la inundación del 2 de abril de 2013 la elevó por consecuencia.

BELTRANO Y DOMÍNGUEZ

Amendolara comenzó a articular con Germán Beltrano, concejal con línea directa a la Casa Rosada por haber trabajado durante varios años con Oscar Parrilli (ex secretario general de la Presidencia, ahora jefe de la SI -ex SIDE-), quien ocupa una banca en el Concejo platense en el lugar de Gabriel Céspedes, en una clara alianza con Pablo Bruera. Beltrano, además, integra el Grupo San Martín que impulsa como candidato presidencial a Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados nacional.

De la mano de Beltrano, Valeria comenzó a frecuentar a Domínguez y a acercarse más al núcleo duro del kirchnerismo. Incluso, la diputada quiso armar dentro del bruerismo y establecer una línea directa con Cristina, con quien se tomó una fotografía que circuló por varios medios.

Pero sus movidas comenzaron a decaer, ya que a Pablo Bruera no le divirtió mucho que mostrara signos de querer despegarse. Tampoco le divirtió que Beltrano no lo nombrara en algunas entrevistas en las que destacó la imagen de Valeria, y mucho menos que Julián Domínguez pudiera apadrinarla como su candidata.

PABLO CRECE Y VALERIA SE ACERCA A RANDAZZO

Pero Valeria Amendolara se atrevió a crecer mientras Pablo no despegaba. La diputada no es suicida, sabe que le debe su carrera al intendente, y enseguida apagó el perfil cuando vio que él iba por la relección, segura de su propia capacidad para crecer en las encuestas.

Tras el acto del día de la Lealtad del PJ, Amendolara entendió que Bruera seguía siendo el conductor indiscutido, y volvió a subordinarse a sus directivas. Sin embargo, sus estrategias no cesaron sino que cambiaron, ya que ahora Valeria no se anima a ir por la intendencia pero no descarta armarse para dentro de tres años, cuando su mandato en Diputados finalice. 

Teniendo en cuenta que el acercamiento a Domínguez no le sirvió demasiado, Valeria optó por Florencio Randazzo como cabeza de un eventual armado. Así, más lejos de Beltrano pero más cerca de un sector del bruerismo, Amendolara comenzó a delinear operativos de documentación con Ezequiel Auspitz, quien se muestra cada vez más cerca de la edila.

2015

A Pablo Bruera le molestó que Amendolara tomara tal envión, no tanto por su crecimiento personal sino porque tomó algunas decisiones sin consultarlo. Por eso de cara al 2015, un año en que deberá tomar decisiones fundamentales para su representación en los diferentes recintos y también pensando en una eventual continuación, ya no piensa en ella como una de sus más fieles seguidoras.

El bruerismo necesita una figura limpia como Valeria, bien vista por su recorrido y su juventud. El error de la presidente del Instituto de Capacitación Impositivo y Aduanero (ICIA) de La Plata, Valeria Amendolara, fue mostrar sus cartas demasiado rápido; un error que puede ser tomado como desagradecimiento o, en peor medida, como una traición. Aunque bajó el perfil y ya no hace campaña callejera, a la diputada le costará volver a ganarse la confianza de su histórico conductor.

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