Festa le pone pimienta a la previa de 2019: "Macri pierde el balotage con Clemente"

Festa le pone pimienta a la previa de 2019:

El intendente de Moreno se prepara para ir por la reelección. El objetivo es “concluir el proceso de reconstrucción del distrito”. Dice que es un soldado de la unidad. Le pega duro a Nación, no así a Provincia.

Recién llegado de una recorrida barrial, Walter Festa se acomoda en su escritorio y se apresta a dar comienzo a la charla con La Tecla. Hace foco en lo difícil que fueron los inicios y destaca que su antecesor, Mariano West, les dejó en la caja apenas 35 mil pesos. “De a poco vamos estabilizándonos, la idea es empezar a crecer después de 2019”, afirma el alcalde kirchnerista, y aprovecha para postularse para la reelección.

En lo que respecta a la relación con la Provincia manifiesta que es “buena”, y resalta que aprendieron a separar la gestión de la política. De todos modos se muestra sumamente opositor y apunta al daño que las políticas del gobierno de Macri han hecho a los morenenses. Le pide al PJ de Gustavo Menéndez que sea más firme en algunas cuestiones y, de cara a lo que viene, dice ser “un soldado de la unidad del campo popular”.

-Van dos años de gestión. Hace un tiempo, cuando se hablaba de Moreno, se lo mencionaba como uno de los distritos más complicados en cuanto a números, a situación económica. ¿Cómo está ese panorama hoy?

-Estamos un poco más estables. Y es cierto todo lo que se decía. En los primeros encuen-tros con el equipo económico de la Gobernadora, les preguntaba cómo estaba la si-tuación de nuestro municipio y el panorama que mostraban era impresionante. Era-mos el anteúltimo de los municipios más complicados económica y financieramente, después de Mar del Plata. ‘Bueno -dije-, por lo menos no soy el último (risas)’. Ese fue el punto de partida, muy difícil.

-¿Estas complicaciones los llevaron, a diferencia de otros distritos opositores, a firmar el Pacto Fiscal con la Provincia?

-Al Pacto Fiscal lo firmamos porque estábamos ahorcados. Estuve dos años peleándome con la Provincia, y lo cierto es que esa fricción no me sirvió. Por supuesto, mis ideales y convicciones los voy a seguir defendiendo. Lo que estamos haciendo ahora es intentar articular, dejando la política para más adelante, pensando en la gente. Hay que decir que, a pesar de la situación económica y las operaciones de prensa, en 2017 ganamos por 15 puntos. Esto significa que algo hemos hecho bien. El acompañamiento de la gente lo seguimos teniendo. El termómetro real no es la televisión, es la gente. Y acá incluyo a todos: los que nos eligieron y los que no. 

-¿No se siente discriminado por la Provincia, como sí sienten otros intendentes peronistas y kirchneristas?

-En esa articulación que vengo teniendo día a día con Alex Campbell (Secretario de Gobierno y Asuntos Municipales de la Provincia) y Federico Salvai (Jefe de Gabinete bonaerense), o con los diferentes ministros, se puede separar la gestión de la política partidaria; yo voy a seguir siendo peronista, kirchnerista y cristinista. En la elección que viene voy a defender mi posición y mi partido político más fuerte que nunca. Pero, insisto, siento que ambas partes somos muy responsables. Simplemente se está cuidando a los 650 mil bonaerenses de Moreno, prevalecen la madurez y el diálogo. Por ejemplo, recientemente recibí 23 patrulleros del Ministerio de Seguridad. Hubo oportunidades en las que no llegábamos a pagar sueldos y se nos permitió girar en descubierto con el Banco Provincia. Asumimos en 2015 mirándonos de reojo, pero supimos modificar eso.

-¿Cómo podrá hacer en 2019 campaña a favor del candidato a Gobernador del peronismo sin pegarle a la administración Vidal, incluso defendiéndola?

-Lo que se va a discutir entre los vecinos de Moreno es el país que queremos. Los mo-renenses hemos sido beneficiados entre 2003 y 2015, y la gran mayoría, sobre todo los más humildes y la clase media trabajadora, muy perjudicados con este Gobierno. Cual-quier comerciante lo puede decir. En los últimos quince años hubo dos modelos totalmente distintos. Hay que recordar cómo estaba la Argentina en 2003. Nadie quiere volver a 2001, nadie quiere repetir esa pesadilla. Para eso, el campo popular tiene que estar unido.

-En esa unidad, ¿también ve a Randazzo y Massa, que en las legislativas pasadas fueron en frentes opositores?

-Son raros (risas). Pero mi deseo es que sí, que nos unamos todos. Esta es una nueva etapa y hay que buscar la unidad. Después veremos quién es el mejor de los candidatos y si puede llegar a ganar. Lo que hay que tener en claro, incluso quienes pueden ser candidatos a Presidente o Gobernador, es que si no vamos juntos, probablemente vayamos camino a una derrota. Se necesita mucha humildad, incluso de Unidad Ciudadana, para construir una alternativa política que nos lleve a la victoria. 

-En la Provincia no hay balotaje, se gana por uno, y Vidal es la dirigente con mejor imagen e intención de voto de todo el país. En caso de que ella vaya como candidata a Gobernadora, ¿es imposible recuperar Buenos Aires?

-Con un buen candidato se puede ganar. Me parece que a Vidal la va a llevar puesta el modelo económico. Por más buena que sea la imagen que tiene, si en la previa electoral se evalúa el país que queremos, el del FMI o el independiente, no va a quedar 

aislada. 

-¿Es Cristina la principal líder de la oposición hoy? 

-Cristina es una líder increíble y, también, un fenómeno político. Hay que esperar para hablar de candidaturas, falta mucho. Hay que continuar trabajando por la unidad. Este espacio tiene muchos candidatos, pero hay que estar todos juntos.

-¿Es imposible que Cristina gane un eventual balotaje?

-No. Creo que si Macri va a una segunda vuelta contra Clemente, gana Clemente. Hay un descontento muy grande con el Gobierno nacional. Y hay que recordar que el balotaje de 2015 lo ganó 51 a 49. Muy probablemente haya un 49 por ciento diciendo con orgullo “yo no lo voté”. Y de ese 51 por ciento que sí lo votó, muchos son los que hoy están arrepentidos, eso se ve en la calle. 

“Administramos migajas, pero la miseria te lleva a ser creativo”

-¿La transición con su antecesor, Mariano West, fue tan complicada como se vio desde afuera?

-Una semana antes de asumir, medio como sobrándome, me tiró: “Vamos a ver cómo vas a hacer ahora”. Se reía porque yo decía que iba a invertir el dinero del Fondo Educativo en obras para las escuelas. “Primero tendrías que pagar los sueldos”, decía. Lamentablemente, cuando entré me topé con la realidad. Nunca imaginé que en la caja me iba a encontrar 

sólo con 35 mil pesos. Y a los diez días había que pagar 40 millones de pesos de aguinaldos. Era imposible generar ese dinero. El problema real de Moreno es estructural. 

-¿No es un problema de administración?

-Cuando se administra un municipio con plata se puede direccionar para un lado o para el otro. Pero cuando no hay dinero, como sucede en la casa de cualquier persona, se tienen que administrar migajas. De cada diez vecinos, tres pagan las tasas municipales. La cobrabilidad es muy baja. Otro gran problema es que lo que nos toca por coparticipación es muy poco. Habría que hacer un cambio. Actualmente, los que menos tenemos somos los que menos recibimos. En síntesis, lo que recaudamos, más lo que recibimos por coparticipación, apenas nos alcanza para cubrir la masa salarial, y un poco para pagar la recolección de residuos. 

-¿Y de dónde salen las obras?

-Con el dinero del FIM, el Fondo de Seguridad y el Fondo Educativos pudimos hacer obras concretas; pero se terminó, y es un problema. Las obras que estamos haciendo este año son con dinero del Fondo de Infraestructura de 2017. Veremos cómo nos arreglamos. La miseria te hace ser creativo. 

"En 2019 voy por otro mandato"

-¿Walter Festa puede ser candidato a Gobernador?

-No, yo no. Quiero ser intendente de Moreno por cuatro años más, para poder seguir reconstruyéndolo. Estamos levantando el distrito, poniéndolo de pie. Al ritmo que vamos, estamos convencidos de que a fin de año lograríamos achicar el déficit y equilibrarnos financieramente. Y recién en 2019 estaríamos cerca de poder solventarnos solos. 

-¿No le tiene miedo a West? Se ven algunos carteles en la ciudad.

-Cómo le voy a tener miedo, si le gané en 2015 siendo nada. Olvidate. Son mu-chos los vecinos que valoran el coraje que hemos tenido y el esfuerzo realizado para llegar hasta acá con todo lo adverso que enfrentamos. Estamos a mitad de camino. Hoy estamos reasfaltando las calles que estaban destruidas. Creemos que en una segunda etapa vamos a poder asfaltar las calles de tierra. Así estamos.

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