La Presidenta elogió en teleconferencia al intendente de Tigre, que mantiene el misterio sobre su candidatura; hoy volverán a encontrarse en una nueva transmisión
Ayer, mientras la Presidenta y Massa repasaban a través de una pantalla las obras en Tigre, la calle arrojaba una imagen muy distinta: militantes del intendente se enfrentaban a trompadas con kirchneristas del Movimiento Evita. "Se siente, se siente, Massa presidente", cantaron los partidarios del tigrense cuando terminaron los empujones, que no pasaron a mayores.
Ajenos a esa situación, Cristina Kirchner y Massa compartieron la inauguración de dos jardines de infantes en Tigre. La Presidenta, desde Ituzaingó, donde, junto al intendente Alberto Descalzo, inauguró una sede municipal y volvió a abogar por la reforma judicial que impulsa el Gobierno. Massa, desde un jardín infantil en el barrio Cina Cina, en Troncos del Talar, acompañado por el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y el subsecretario provincial Carlos Gianella.
"Hola, Sergio, ¿cómo estás? Estás más flaco, me parece, mucho trabajo", saludó la Presidenta, muy cerca del tono que había usado en marzo del año pasado, al presentar las obras del Paseo de los Remeros, cuando calificó a Tigre como "uno de los municipios más lindos". Muy lejos, en cambio, de la frialdad que le dedicó al intendente en diciembre del año pasado, en Benavídez, durante un acto en el que militantes de La Cámpora silbaron y le gritaron "traidor" al jefe comunal.
Ayer, apenas un puñado de camporistas se acercó al jardín de infantes donde los massistas eran mayoría. Pero los jóvenes kirchneristas se retiraron temprano, antes de que comenzara a hablar la Presidenta. Lo mismo hicieron los simpatizantes de Kolina, el partido que lidera la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, quien también juega al misterio con su candidatura.
Con otra teleconferencia, la Presidenta y Massa se volverán a ver las caras hoy, cuando Cristina Kirchner inaugure la universidad UMET, en la Capital Federal, y Massa la acompañe desde la sede Pacheco de la Universidad Tecnológica Nacional.
A menos de un mes de la presentación de alianzas para los comicios de octubre, las encuestas señalan a Massa como el bonaerense con mejor imagen, mientras los números del oficialismo caen de manera sostenida. De allí que los dos actos con el tigrense no hagan más que alimentar las especulaciones acerca de un entendimiento con el Gobierno, una hipótesis a la que los operadores de Olivos dedican especial énfasis.
Cuatro días atrás, uno de los aliados más cercanos del tigrense, el intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, sostuvo que no había que descartar ninguna alternativa en la mesa de negociaciones.
"No mezclamos lo institucional con lo político. Fue un acto importante en lo institucional y Sergio rescató el aporte nacional y provincial", respondieron cerca de Massa, para disipar especulaciones. "Si hubiera un arreglo estaríamos anunciando obras de envergadura, no una foto en un jardín", tradujo un massista de a pie.
Quizá la definición política más sincera de ayer la haya dado la directora de uno de los jardines, cuando en su discurso celebró el trabajo conjunto de "tres fracciones políticas distintas". Hablaba de los kirchneristas, sciolistas y massistas presentes..






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