Aldrey Iglesias acorralado: confirman sospechas sobre lavado y blanqueo de dinero para la campaña de Daniel Scioli

Aldrey Iglesias acorralado: confirman sospechas sobre lavado y blanqueo de dinero para la campaña de Daniel Scioli

En mayo de 2016, la diputada Elisa Carrió, junto a su asesora legal Mónica Frade y la diputada Paula Oliveto, presentaron una denuncia por defraudación a la administración pública y lavado de dinero en la Fiscalía de La Plata, a cargo de Álvaro Garganta, contra el ex gobernador de la provincia, Daniel Scioli.

Los pormenores de las operaciones que se investigan fueron publicados en la página www.espaciocarrioquilmes.com , que confirma el adelanto que oportunamente brindó mdphoy.com .

Así tampoco debería descartarse cuál ha sido la relación de Lotería de la Provincia de Buenos Aires y Aldrey Iglesias, en la habilitación y funcionamiento del Casino del Mar, que en un abrir y cerrar de ojos incorporó 250 máquinas tragamonedas, tras una mudanza que sólo contemplaba el traslado de 6 mesas de juego artesanal que se hallaban instaladas en el Hotel Hermitage.

En éstos dos años, más de 50 personas fueron imputadas y procesadas, entre las que se encuentran, el mismo Scioli y sus hombres de mayor confianza, gracias a dirigentes de la Coalición Cívica ARI que aportaron decenas de pruebas que demostraban cómo operaban las presuntas “cajas negras” en la Jefatura de Gabinete bonaerense, la obra social IOMA, el Puerto de La Plata, Aguas Bonaerenses y el Instituto de Lotería, entre otros organismos. Por todo esto, Scioli enfrenta penas de hasta 50 años de prisión.

Ahora, se investiga presunto lavado de dinero entre un empresario amigo de Daniel Scioli y un ex funcionario bonaerense. La Unidad de Información Financiera (UIF) detectó una operación sospechosa entre el ex interventor de Loterías y Casinos de la Provincia de Buenos Aires, Luis Alberto Peluso, y un importante empresario hotelero de Mar del Plata, Florencio Aldrey Iglesias. Lo que encontró la UIF, fue un depósito de $15.500.000 en cheques, en el Banco Julio S.A, en una cuenta de ahorro en dólares, de Peluso, entre el 5 de mayo y el 15 de junio de 2017. A partir de allí, se investigó de dónde venían.

La operación se trató de la venta de un inmueble que nunca se concretó. En 2013, la firma Cintura S.A., representada por Lourdes Noya Aldrey, cedió de forma parcial el boleto de compraventa a Peluso por un monto de $5.086.761. Iglesias era presidente de esa firma.

El 4 de mayo de 2017, se rescindió el convenio entre las partes ante la imposibilidad de escriturar la propiedad ubicada en Azopardo 765 piso 26 y 27, en Capital Federal, y Aldrey le pagó al ex funcionario una indemnización de más de 15 millones de pesos, incluido el monto de compra. Así, la diferencia entre lo que abonó Peluso por la propiedad y lo que recibió como compensación fue de $10.413.239, que para Carrió y su abogada, Mónica Frade, es una “clara” maniobra de lavado de dinero.

“Supuestamente le vendió una propiedad que luego no se escritura e Iglesias le paga una multa por $10 millones. Es plata que vuelve blanqueada en una sola operación, una maniobra para inyectar en el mercado plata que estaba en negro”, sostiene Frade. Se estima que parte de los más de 5 millones de pesos de la operación inicial fueron a parar a la campaña presidencial del ex candidato del Frente Para la Victoria.

El mismo día de la rescisión del contrato, Cintura S.A. le cedió a Aldrey Iglesias el boleto de compraventa que había sido anulado con el único objetivo, según la UIF, de “validar” la entrega de los cheques librados por el empresario. Para el organismo “ninguna circunstancia justifica” que el empresario le entregue a Peluso el triple del precio original. Además, el escrito destacó que en ninguno de los convenios participó un escribano público.

El informe también especifica que el valor que se le había depositado a Peluso, en dólares, representaba USD 750.000, y que retiró en dos oportunidades, USD 400.000 y USD 100.000, manteniendo en la cuenta USD 250.000, y desconociendo el destino del dinero retirado. Además, señala que la firma Cintura S.A, se dedicaba a “servicios de entretenimiento”, posee una clave de cuit inactiva y sus impuestos fueron dados de baja.

Peluso se retiró de la función pública en 2009, en medio de denuncias por presuntas irregularidades en la entrega de 176 licencias de loterías a agencieros de la Provincia, sin embargo, mantuvo su influencia en el negocio a través de la contadora María del Pilar Rego, quien integra el directorio de Linser Sacis (otra empresa de su propiedad), y se desempeñó como asesora de Scioli durante su gobernación.

 Entonces, Peluso ya no era funcionario público cuando ocurrió la extraña operación, pero aún así, la maniobra despierta dudas en los investigadores por la cercanía entre el ex gobernador y el empresario hotelero.

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