Zuleta Puceiro: “Si no hay alternativas, el gobierno no perderá liderazgo”

El consultor y analista política Enrique Zuleta Puceiro, quien se encuentra presente en Comodoro Rivadavia para disertar en la Expo Petróleo&Gas, analiza en esta entrevista exclusiva para Crónica el modo en que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner mantiene su liderazgo en base a la permanente creación de una agenda que, como en el caso de la reforma judicial, logra mantener la iniciativa política y, a mediano plazo, dividir a la oposición, evitando la consolidación de otras alternativas.
Asimismo, asegura que “la ficción de una nueva reelección” es algo que todo gobierno está obligado a mantener para evitar la pérdida de poder, pero considera que no logrará llegar a dicho escenario. “Quien impone la agenda, gana las elecciones”, advierte.

“La posibilidad de una reelección es una ficción indispensable; muchos gobiernos alimentaron la idea de reelección o cambio del sistema hasta el final, pero todos supieron saltar a tiempo: Lula en Brasil, Bachelet en Chile, Tabaré en Uruguay, Lagos… todos llegan a un momento de crisis de popularidad pero cuando anunciaron con mucha claridad que no eran parte de la operación, terminaron con porcentajes de 60 o 70 por ciento de popularidad, lo cual les permitió elegir al sucesor. Eso ocurre sistemáticamente en los últimos 25 años. Entonces, mi impresión es que la re-reelección hoy es imposible” analizó.

Al evaluar el escenario actual, Zuleta Puceiro indica: “la tendencia de voto del FpV es de 35,6, o 35,7 %; la proyección podría llegar a 40 en el mejor de los casos. Lo que necesita es renovar 51 diputados, más 36 para tener los dos tercios, eso significa sacar más del 55 por ciento de los votos, algo muy difícil. En el Senado es imposible también; uno dice ‘bueno, puede comprar diputados’, pero no creo que la Presidenta haga eso, porque implicaría una ruptura de gran magnitud. Además, suponiendo que de algún modo lograra los dos tercios para impulsar una reforma constitucional, luego debería convocar a una elección para la Convención Constituyente, donde debería tener la mitad más uno de los votos; además necesitaría de una Corte adicta, como en el caso de Venezuela, algo que hoy aquí no se da”.

En suma, afirma el analista, “creo que esta ficción va a continuar, que Cristina está mejorando en evaluación de desempeño y en los apoyos, pero lo hace a partir de posiciones muy deterioradas: perdió 40 puntos de apoyo en 2012 y perdió casi 30 puntos de evaluación de desempeño; puede haber recuperado 12 o 15 puntos, en la mejor encuesta según algunos colegas, para nosotros la recuperación es de 6 o 7 puntos y tiene que ver con que se ha hecho cargo en situaciones muy dramáticas, recordemos que empezó con los bonistas, el fallo del juez Griesa, las inundaciones; lo del Papa no lo resolvió mal, es decir va compensando. Está claro que la Presidenta, igual que en el 2007 y 2011, competirá desde el centro. Esto es una ideología de centro izquierda, progresista, despojada de exageraciones y de extremos, y así lo hizo en 2007 y 2011. Ella compite desde el centro, no desde afuera hacia adentro. Gobierna desde los márgenes, pero compite en el centro y en la Argentina eso es indispensable y el peronismo es capaz de hacerlo, porque con sus carácter híbrido le permite ocupar el centro sin costos excesivos hacia los costados. Estoy seguro que muchos sectores de izquierda que se sintieron entusiasmados en 2008 y 2009, cuando empezaba la guerra contra el campo, hoy deben estar despotricando, pero esos sectores saben que el peronismo les garantiza más oportunidades que cualquier otra fuerza política. Con la izquierda no tendrían ninguna oportunidad, entonces esos sectores han venido para quedarse”.

“Las marchas no afectaron la intención de voto”

- _¿El descontento planteado en movilizaciones como las del 18 A, se reflejan en la intención de voto?

_“Las anteriores no se reflejaron, sí puede ser en lo que hace a imagen negativa. Pero Cristina nunca partió de ser una líder de imagen positiva. Los dos indicadores que le interesan al kirchnerismo son Apoyo y Evaluación de Desempeño; ellos no buscan agradar, es un tipo de liderazgo muy potente, como (el presidente de Rusia, Vladimir) Puttin o (la canciller alemana) Angela Merkel, que es probablemente la líder más conflictiva de la Tierra; empieza a la mañana con los obispos y sigue peleando a la tarde con los rabinos. La política hoy es confrontación”.

-_Según se deduce de ese análisis, entonces, puede haber un votante medio que, aun cuando tenga una mala imagen, ¿igual votaría a la actual Presidenta?

_“Mientras no haya alternativa, esto ocurrirá siempre. Esa noticia indeseada sobre la corrupción, el caso de Lázaro Báez y demás… si la gente no tiene alternativas, jamás abandona un paradigma, porque sólo cree en lo que quiere creer. Un 40 por ciento de la sociedad argentina cree que Yabrán no murió, otro tanto cree que a Carlitos Menem lo mataron; son falacias pero no quieren creer lo otro. No le entran las flechas a esa coraza, hasta que le entra una y en el pequeño agujerito que se haga, todas las flechas irán al mismo. Pero para eso debe haber una alternativa y hoy no la hay”.

_¿Significa entonces que el caso de Lázaro Báez no le quitará intención de voto al actual gobierno?

_“No creo, salvo que haya una alternativa -advierte Zuleta Puceiro-. Si estas movilizaciones generan un liderazgo alternativo, no le quepa duda que habrá un cambio político y como fue en el 2003, cualquiera que sea segundo, si hay balotaje, ganará. En el 2003 hasta Leopoldo Moreau podría haber ganado”.

La agenda es clave

El analista suma luego otro elemento para el análisis, a saber los factores que impiden o dificultan la generación de tales alternativas:

“Uno de los datos claves para que no haya alternativa es la capacidad de este gobierno para generar la agenda, eso es fundamental porque en una campaña electoral quien fija la agenda gana las elecciones. Y el gobierno lo hace permanentemente. Basta agarrar un diario y ver que de cada 20 páginas, 18 están dedicadas a la reforma judicial creada por el gobierno. Eso obliga a todos a ir tras esa agenda, lo cual divide a la oposición. En el fondo a todos les hubiera encantado crear la ley de medios, o poner a los jueces frente a sus privilegios, pero como lo hace el gobierno no lo pueden aceptar. Me parece que el gobierno, al indicar la agenda, divide a la oposición. En 2009 había perdido, pero entre esa fecha y 2011 con una serie de leyes como el matrimonio entre iguales y otras normas logró dividir a sus opositores, que pueden unirse en alianzas circunstanciales, pero no piensan lo mismo y a la larga el gobierno logra sacarles la careta. Al peronismo no le afecta, porque puede ser fascista o anarquista o comunista y no le importa, porque no gana con la confluencia o con la coherencia. Los partidos democráticos republicanos tienen que conservar una coherencia y si se les cae un pelo del jopo, se ponen locos, pero el peronismo no es así” concluyó.

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