Ziegler traiciona a Closs y Rovira y encuentra apoyo en sectores monopólicos

Ziegler traiciona a Closs y Rovira y encuentra apoyo en sectores monopólicos

POSADAS. No es novedad que el diputado nacional ¿renovador? Alex Ziegler busca apoyo político y económico para su candidatura a gobernador en 2015. Es su proyecto personalista, demás está decir que no incluye ni a Carlos Rovira y mucho menos al gobernador Maurice Closs. 

Es por ello que busca de manera desesperada apoyo económico desde diferentes sectores.  Y Mientras la atención del micro clima político estaba centrada en las internas del radicalismo, Ziegler en estas semanas que pasaron aprovechó y se reunió con integrantes del sector yerbatero. Para ser más específicos, con directivos del Grupo Las Marías, con quienes tuvo un extenso diálogo. Entre los temas relevantes: sus intenciones de ser gobernador, lo decepcionado que estaba con Closs y direccionando duras críticas al presidente de la legislatura Carlos Rovira. 

Allegados al diputado nacional, fueron consultados sobre el contenido de la reunión, para tener más especificaciones sobre la misma. Los cuales fueron contundentes y no mostraron ningún tipo de prurito al decir que habían conseguido el respaldo total del Grupo Las Marías. 

Cabe destacar que este sector yerbatero correntino es el más poderoso de la región. Fue fundado en 1912 por Víctor Elías Navajas Centeno, quien en 1924 implantó las primeras plantaciones de yerba en la provincia de Corrientes. 

Pero la historia más atrayente, pero cuestionada a la vez, la posee el heredero de la empresa y director de la misma actualmente, el empresario Adolfo Navajas Artaza, señalado en Corrientes, como participante en un caso que marcó a fuego a la vecina provincia. Un grupo de trabajadores del establecimiento Las Marías, fueron secuestrados, detenidos, desaparecidos y uno de ellos asesinado durante la última dictadura militar en ese mismo establecimiento.

Desde que los guaraníes dejaron de correr libres por el litoral, todo funcionó siempre bajo las órdenes de la familia Navajas, históricos dueños de las tierras, las propiedades y las vidas de los habitantes de Corrientes, una provincia que nació y vivió atada al poder de los herederos del Establecimiento Las Marías, hasta que a los obreros de la yerba se les ocurrió organizarse. Durante los años ’70 nacieron dos sindicatos, uno de trabajadores rurales, que realizaban tareas en el campo, y otro de trabajadores de la industria de la alimentación, que elaboraban el té y la yerba. Ambos gremios lograron poner un freno al poder omnímodo del patrón. Pero les costó caro.

Fue Marcelo Acuña, un paisano de Virasoro, quien fundó el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) en 1973 y organizó un pequeño porcentaje de trabajadores que elaboraban la yerba y el té. Sin embargo, los que se desempeñaban en el campo seguían desprotegidos, por lo que Acuña ayudó a su amigo, Ramón Aguirre, a organizarlos también, y así, en 1974 nació el gremio hermano, la Federación de Trabajadores Rurales (FATRE). Ambos quedaron como secretarios generales de las flamantes organizaciones gremiales, hasta que llegó el golpe de Estado de 1976 y los dos, más el tesorero del STIA, Pablo Franco, fueron los primeros detenidos por la intervención militar que llegó al pequeño pueblo, bajo el mando del teniente Carlos Sacco.

La misma suerte correrían más tarde los delegados de base de los yerbatales, Neris Pérez, Marcelo Peralta, a quien asesinaron, Carlos Escobar, Héctor Sena, Juan Gómez y Luis Benítez Álvez, todos trabajadores de Las Marías y de sus empresas arrendatarias.  

Según cuentan los propios peones que se encontraban trabajando en ese tiempo en Las Marías: cuando llegó la intervención a Virasoro, los militares no conocían a nadie en el pueblo. Pero tuvieron una buena acogida y armaron campamento en los campos del Establecimiento Las Marías. La intervención militar también entró a la fábrica con anuencia de los dueños. Allí, a pocos días del golpe, Navajas Artaza llamó a una especie de asamblea donde le dio la palabra al interventor del pueblo, el teniente Carlos Sacco quien, ante la escucha atenta de todos los trabajadores, anunció en tono castrense que a partir de ese día ya no se iban a poder realizar más actividades sindicales. Desde entonces, la suerte de los obreros organizados cambió. 

En la ocasión detienen a los tres sindicalistas más visibles, Marcelo Acuña, Pablo Franco y a Alfredo Aguirre el 10 de abril del 76. En su momento solo pensaron que los metían presos y los largaban en unos días; en aquellos tiempos no había experiencia de represión a movimientos sindicales. Hasta ese momento sólo había enfrentamiento con la empresa Las Marías que tomaba represalias con los trabajadores, pero nunca tuvo que ver con que el Estado formara parte de la represión, sino que se daba todo dentro de una relación laboral.

Acuña, Aguirre y Franco fueron las primeras tres víctimas de la represión en Virasoro. La segunda tanda de secuestros llegó un año después, cuando se llevaron al dirigente rural Neris Pérez. 

Si bien Navajas Artaza por estas indagaciones judiciales fue sobreseído en 2008, las investigaciones continúan, y si bien actualmente posee capacidad legal para desprenderse de estos hechos, no goza de ningún tipo de legitimidad frente a los protagonistas que sufrieron secuestros, torturas y desapariciones, en Las Marías. 

En esta misma línea personas que conocen al empresario yerbatero, expresan que si bien los tiempos cambiaron, algunas metodologías siguen siendo parte del monopolio yerbatero.

Renovadores de las líneas clossistas y roviristas fueron consultados por estas reuniones y acercamientos a estos siniestros personajes correntinos, a lo cual respondieron: “Tal vez Ziegler se identifique con este tipo de empresarios. Será por eso que busca en este tipo de sectores apoyo para su proyecto personalista, dejando de lado la idea colectiva de la renovación y traicionando de manera directa a Closs y  Rovira, a quienes nunca respetó, y estas acciones dan fe a lo que decimos”. 

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