Inició su nuevo mandato con un llamado a planificar políticas públicas para los próximos 30 años. "No somos una provincia que viva gracias a Nación". El vínculo será "ni arrodillados ni aislados".
Alberto Weretilneck juró ayer como gobernador por cuatro años, pero fijó su meta central mucho más lejos: convocó a "un gran encuentro rionegrino" para planificar las políticas públicas que marcarán el perfil de la provincia en las próximas tres décadas.
Ese plan estratégico se lanzará en marzo y llevará el nombre del exgobernador Edgardo Castello.
La figura del dirigente radical, primer mandatario constitucional de la provincia, fue la principal alianza virtual que selló Weretilneck para construir su discurso en la Legislatura. En dos oportunidades leyó frases del mensaje que ofreció Castello el 1 de mayo de 1958 -en el Teatro Argentino de Viedma- y aseguró que ese texto será "la Biblia" para el proceso de integración que se viene.
Bajo la atenta mirada de sus padres, su esposa, sus tres hijos y ante un recinto colmado, el gobernador utilizó 36 minutos para plantear cuatro ejes principales.
Primero dijo que "los rionegrinos debemos felicitarnos" por el proceso electoral desarrollado a lo largo del año, en el que primaron "la transparencia y la seriedad", destacando el rol del Poder Judicial en la organización de las votaciones.
Para el gobernador la conclusión más relevante fue "la inteligencia del voto" de los vecinos, que actuaron "en defensa de los intereses propios" y demostraron capacidad para diferenciar las propuestas partidarias en los comicios municipales, provinciales y nacionales.
Y al hablar de las elecciones en las que fue protagonista, lanzó un mensaje a la oposición de los últimos años: "Lo que más nos enorgullece es la legitimidad que logramos, algo que muchas veces se puso en duda".
Weretilneck puso sobre relieve el 53% de los votos conseguidos el 14 de junio. Dijo que fue uno de los dos triunfos más importantes desde el 83 y destacó que Juntos Somos Río Negro ganó en el 80% de las ciudades y en el 100% de los circuitos. Esos datos le abrieron paso al segundo eje de su mensaje, porque aseguró que el resultado electoral permitió dar "un paso gigante en la integración provincial".
"Coyunturas resueltas"
"Río Negro es una provincia previsible, ordenada, en paz, una provincia que crece, con finanzas equilibradas y un Estado presente", afirmó el gobernador para concluir que "las coyunturas están resueltas".
Sin embargo, admitió que "tenemos cosas que mejorar", fijando en el horizonte una mayor calidad educativa, la especialización de los servicios de salud, la modernización de la Policía, las políticas perdurables para la niñez y la infancia, el desarrollo de las actividades económicas y la agilización en el acceso al suelo.
Proponiendo el ejercicio de imaginar a una mujer embarazada y a su bebé, a un niño que crece en una salita de 4 años, Weretilneck llamó a preguntarse si el Río Negro de hoy garantiza una adultez feliz a esas personas. "Todos sabemos que no es así", se respondió, y a partir de allí lanzó el desafío: "Seríamos muy mediocres si como hombres públicos no abordamos el Río Negro de los próximos 30 años".
El mandatario adelantó que en marzo convocará a "pensar, discutir, consensuar y programar" las políticas públicas que necesita la provincia para su desarrollo, mencionando que esas invitaciones partirán hacia múltiples direcciones, desde los intendentes hasta los empresarios, pasando por los referentes eclesiásticos, el mundo académico y los integrantes de organizaciones civiles.
El vínculo con Nación
Recién llegado de la asunción de Mauricio Macri, la tercera parte del discurso se concentró en el contexto nacional.
"Ni arrodillados, ni aislados", repitió antes de afirmar que "no somos una provincia que viva gracias a la Nación".
"Profundizaremos el federalismo; colaboraremos, pero levantaremos la voz cuando haya intereses rionegrinos afectados", advirtió.
La parte final fue para sumarse al espíritu conciliador que marcó la línea de las asunciones de las últimas horas en todo el país.
Garantizó pleno respeto de las autonomías municipales a los intendentes y les prometió acompañarlos sin tener preferencias por color político.
El mismo respeto aseguró para el Poder Judicial, "para que la independencia no sea una declamación".
Y a los legisladores de la oposición, que serán 20 contra los 26 de su partido, les dijo que escucharía atento sus críticas y aportes, porque "desde el control, desde la crítica sana que nos hagan, seremos mejores gobernantes".


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