De concejal en Saladillo pasó a secretario privado de Kirchner. Hoy quiere encabezar la lista de diputados de la Séptima.
Hoy es el máximo referente en la Séptima del archikirchnerismo. En realidad, el Cristinismo de la juventud militante, La Cámpora y La Güemes. En su despacho actual de subsecretario de Relaciones Institucionales de la Jefatura de Gabinete -define a su jefe, Aníbal Fernández, como "un amigo"- Walter Abarca habló días pasados con la periodista Silvana Melo, del diario El Popular de Olavarría.
Abarca, hoy enfrentado internamente con el intendente olavarriense José Eseverri, recuerda "la primera vez que Helios y José vinieron a ver al Presidente. Yo los saludé porque los conocía y cuando se fueron Kirchner me preguntó: ¿los conocés? Yo le dije que sí y él: ‘estos van a jugar con nosotros’. Yo, sabiendo del perfil ideológico de Helios le dije no... usted está loco... Era diciembre de 2003. En enero de 2004 él fue a Olavarría". Cuando "José me llamó para armar una reunión con Kirchner y me dijo que iba a jugar, yo me acordé de aquello que me parecía imposible".
En aquellos tiempos "había muchos que se morían por la foto, que prometían que iban a jugar para el kirchnerismo, que venían a buscar obras. Y después miraron para otro lado. Me acuerdo de Mariano Grau (senador del Acuerdo Cívico y ex intendente de 25 de Mayo), de Omar Duclós (Azul), se mataban por sacarse la foto con Kirchner. Yo era uno de los que le cuidaban las espaldas. Y me acuerdo de haber tenido que parar a unos cuantos que hoy son terribles opositores".
Walter Abarca ya se siente encabezando la lista de diputados provinciales por la Séptima Sección a la que también aspiran Miguel Santellán, Alicia Tabarés y el impulsado por José Eseverri y Patricio López Mancinelli.
Lejos de aquel espacio en el que Helios Eseverri soñó ser parte para darle el QEPD al peronismo, el kirchnerismo más puro y militante opta por alianzas como la de Olavarría, con el PJ más ortodoxo.
Quiere encabezar la lista pero anticipa que "soy un soldado" y va a estar donde se lo pidan. Pero está claro que esta vez parece ser su turno. A Isidoro Laso -el eterno bolivarense, funcionario de Scioli y referente de Santellán- Cristina le vetó la candidatura a diputado nacional por el penetrante olor a Duhalde que conserva. Quién sabe si en esas circunstancias tiene la fuerza como para imponer el nombre del mercantil en la lista. En cuanto a Tabarés, Abarca sostiene que "en la sección Alicia no tiene una construcción. No hay gente en la Séptima que dé la vida" por la diputada. Depende, asegura, "de que José decida sostenerla a cualquier precio como en 2007". Y ésa es, decididamente, una incógnita.
Aunque prefiere no emitir opiniones gruesas en épocas de negociación, no cree que Eseverri, con ese apellido, pueda ser un referente peronista. "Con la historia que tiene no le va a ser fácil... bienvenido si ahora se da cuenta de que es peronista".
"Varios vieron al kirchnerismo terminado. Los que se fueron no interpretaron lo que sucedía. Que ser kirchnerista era jugarse por una idea. Cuando perdió las elecciones, Kirchner a los 15 días dijo que se había perdido por no profundizar el modelo. Y lo profundizó. La confianza se construye. Y obviamente la van a tener los que pusieron el pecho. En el caso de José yo ya no tengo la misma confianza que tenía en él en otros momentos. Además, he tenido grandes discusiones con López Mancinelli -aquel a quien Eseverri apunta como candidato a diputado- porque lo he escuchado hablar en contra de la 125 y de la Ley de Medios ¿Cómo puede hacerlo sin el aval de José?".






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