La vuelta al "mundo" en diez partidos

La vuelta al "mundo" en diez partidos
El Auriazul se impuso por 2-1 como local en el clásico y le sacó cinco unidades de ventaja a su escolta en la Zona Norte. Fue su décimo triunfo en forma consecutiva, que le permitió ganarle a todos sus rivales en fila. Imparable.
All Boys de Santa Rosa no para de ganar. Luego de encadenar cinco triunfos en la parte final del Torneo Apertura, ayer consiguió su quinta victoria seguida desde que se inició el Clausura, por lo que logró festejar en diez partidos consecutivos y así dio toda una vuelta a puro festejo, ganándole a los diez rivales que tiene en la Zona Norte.

El de ayer, además, fue ante su clásico adversario, Atlético Santa Rosa, por 2-1 y luego de irse al descanso en desventaja. Justamente el Albo fue el último que le ganó (2-1 en la quinta fecha del Apertura), por lo que el festejo tuvo también un sabor especial para el Auriazul.

Y como si todo eso fuera poco, los dirigidos por Ramón Ramírez se escaparon cinco puntos arriba de su único escolta, Atlético Macachín (ayer tuvo libre), y se encaminan como amplios favoritos a quedarse con el Clausura de la Zona Norte de la Liga Cultural de fútbol, luego de completarse cinco fechas.

Ventaja visitante.

El primer tiempo del clásico de ayer, disputado en el estadio Dr. Ramón Turnes ante una buena cantidad de público, fue favorable a Atlético Santa Rosa, principalmente por las ventajas que All Boys dio en defensa y por la inteligencia del propio Albo para aprovecharlas.

El local intentó "sorprender" con una línea de tres defensores, poniendo más gente en el medio para intentar llegar en masa al arco rival. Sin embargo, justo este cambio de esquema lo realizó ante el que quizás es el mejor delantero de la Liga, Joaquín Susvielles, y ante el goleador Wendy Benvenuto, de gran presente. Y lo sufrió.

A Lucas Vassallo, Alejandro Morettini y Bruno Schaab les costó acomodarse a la línea de tres, y ante dos delanteros como los de Santa Rosa, que juegan y exigen, llevaron las de perder, en un primer tiempo escaso en oportunidades de gol y abundante en imprecisiones.

¿Qué hizo Santa Rosa? Esperó bien parado en su campo y salió rápido con pelotazos largos para los dos de arriba, porque con eso le alcanzaba como para inquietar en ataque y no pasar sobresaltos en defensa. Además, al local le faltó un patrón en el medio como para hacerse cargo de iniciar las jugadas, y por eso nunca llegó con claridad.

Así, los minutos fueron pasando sin pena ni gloria, hasta que los dos delanteros visitantes lograron encontrar el hueco que tanto habían buscado, y pusieron a su equipo arriba. Iban 23 minutos cuando Benvenuto manejó una contra y cedió para Susvielles, que picó entre Vassallo y Morettini (pareció arrancar adelantado), enganchó ante Schaab y definió con categoría frente a Leonardo Oliván. Golazo.

All Boys nunca pudo reaccionar, más allá de que en un córner estuvo cerca de igualar cuando Schaab bajó la pelota al área y Nazir Leones anticipó a todos, pero su remate salió desviado. En los minutos restantes, buscó pero no encontró: por el centro Santa Rosa se cerró bien, y por los costados a Kevin Flores le faltó claridad y a Claudio Beserra espacios, esos que encuentra para sorprender cuando juega como lateral.

E incluso el Albo pudo irse a los vestuarios con una ventaja mayor, porque en otra contra Benvenuto volvió a burlar a los centrales y obligó a una salida lejana a Oliván, pero su remate con el arco libre tras un buen giro saliendo del área se fue apenas desviado.

Una ráfaga.

Para el complemento el "Chueco" Ramírez mandó a la cancha a Maximiliano Blanco en lugar de Flores, buscando más presencia en ofensiva, y los resultados no pudieron ser mejores. Es que cuando estaba por cumplirse el segundo minuto de ese segundo tiempo, Beserra se juntó con Cristian Baldissoni por izquierda y el "Negro" envió un centro bajo al corazón del área, donde apareció Blanco para arrojarse al piso, anticipar al arquero y poner el 1-1.

Y un minuto después llegó el segundo: Santa Rosa sacó del medio y perdió rápidamente la pelota, que le quedó a Leones en tres cuartos de cancha sobre el sector derecho; el "Nacho" encaró en diagonal y tras dejar a un par de rivales en el camino cedió en gran forma para Baldissoni, quien picó entre los centrales, recibió la pelota y definió de primera contra un palo.

Así, con una ráfaga de muy buenas combinaciones en ataque, All Boys dio vuelta el resultado y comenzó a olvidarse de todo lo que había hecho mal en la primera parte. Además, los centrales entraron en sintonía, no dejaron maniobrar con tanta facilidad a los delanteros rivales, y sólo sufrieron con un pelotazo que bajó Benvenuto, quien giró y remató, pero encontró bien parado a Oliván.

Santa Rosa, golpeado por los dos goles tempraneros, fue perdiendo la brújula a medida que transcurrían los minutos, y en lugar de mostrarse como un equipo que juega en conjunto -como a lo largo del campeonato-, terminó apostando a arrestos individuales.

En contrapartida, All Boys pudo aumentar, con una contra que terminó mal Banco o un tiro libre al travesaño de Juan Pablo Saffeni, entre otras. Pero igual, con un par de minutos de inspiración, ya había hecho su trabajo para ganar el clásico, para escaparse en la punta del Clausura, para lograr su décimo triunfo seguido y dar una vuelta de triunfos. Mejor, imposible.

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