Textil Mandiyú se reencontró con el triunfo al derrotar ayer por 2 a 1 a Colegiales con goles de Panceri y Gutiérrez. Mauro Benítez había puesto transitoriamente en ventaja al equipo entrerriano. El equipo correntino cortó una racha de cuatro derrotas seguidas.
Ayer Textil Mandiyú se reencontró con la victoria frente a Colegiales ganando por 2 a 1, con tantos de Armando Panceri y Angel Gutiérrez, uno en cada tiempo. Pero otra vez tuvo que remar de abajo, porque en una jugada que fue casi un calco de los dos primeros goles de For Ever, volvió a sufrir con una pelota parada, centro al área, cabezazo y gol de Mauro Benítez que le daba la transitoria ventaja a los entrerrianos.
Está visto que sobre esto y algunas otras cosas mucho deberá trabajar Toresani, aunque ahora, a diferencia de lo que le aconteció en su debut con los chaqueños, tiene prácticamente a la totalidad del plantel para encarar el tramo final del torneo.
El técnico también habló con la prensa de las chances que le quedan de clasificar a la segunda fase. Posibilidades que aun están, a pesar de que se ubica a cinco puntos de quienes hoy se reparten la cuarta plaza, pero corre con una ventaja, en las cuatro fechas que restan se deberá enfrentar a tres rivales que se sitúan por encima suyo en la tabla de posiciones, tal el caso de Rosamonte, el fin de semana venidero, luego recibirá a Sol de América, posteriormente jugará ante Deportivo Mandiyú y cerrará esta fase de clasificación enfrentando aquí a San Martín. Aún quedan 12 puntos en juego, la posibilidad está pero, como lo dijo el mismo Toresani, “hay que ganar todo de aquí al final y ver”.
La victoria frente a Colegiales no fue una tarea sencilla, porque aunque se enfrentó a un rival que mira muy de cerca el fondo de la tabla y sólo dispuso de 5 jugadores en el banco de suplentes, vino, con sus armas, a darle pelea a Textil Mandiyú, no se refugió atrás y buscó con sus limitaciones arrimar peligro para el arco defendido por José Luis Cornaló.
Este Textil Mandiyú versión Toresani aún no muestra cambios sustanciales con respecto a sus antecesores en lo que a su juego uno se refiere. Una defensa con sus laterales buscando proyectarse cuando la situación le fue propicia, así fue como Panceri llegó a posición de gol para definir un centro de Carlos Castilla para poner el partido igualado en uno.
La mitad de cancha, con Aldo Araujo ocupando la posición de Gonzalo Saucedo, intentó siempre darle un buen trato al balón, con Leguizamón por el carril derecho y Lucio Gómez moviéndose por el sector izquierdo. Aquí lo más flojo fue lo de Leonardo Morales, impreciso en sus pases, muchos de ellos con destino un rival.
Los puntas Angel Gutiérrez y Carlos Castilla se movieron bien por el frente de ataque, rotando la posición de 9. Gutiérrez marcó el tanto de la victoria cuando alcanzó a desviar un remate de Lucio Gómez al arco, en una jugada que había comenzado en una muy buena acción individual del brasileño Francisco De Souza, que desbordó por la derecha y sacó el centro atrás para la llegada del volante que sacó el disparo que buscaba la red.
El brasileño se merece un párrafo aparte, porque de formar parte de una lista de prescindibles pasó a ser un jugador muy tenido en cuenta por Toresani, y De Souza retribuye esa confianza con su juego, ese que se vio ante For Ever y el que también mostró ayer con Colegiales, de mucha movilidad, buen manejo y buscar el desborde. “Tiene menos marca que Barrios Alfonso, pero con su gambeta desequilibra en ataque”, dijo el entrenador cuando se refirió al jugador del vecino país..
Colegiales ya es historia, sirvió para que Textil Mandiyú se reencuentre con el triunfo, algo que no sucedía desde aquel partido ante Huracán.
Ahora se viene Rosamonte, y por lo dicho por Toresani ayer, a este equipo sólo le falta una pieza, Gonzalo Saucedo, un jugador que para el entrenador es importante.
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