En el programa en el que responde las consultas de los ciudadanos, el presidente ruso advirtió que los militares pueden avanzar sobre Kiev, pero después dijo que apuesta a las negociaciones de hoy en Ginebra
"Recuerdo que el Senado ruso otorgó al presidente el derecho a usar las Fuerzas Armadas en Ucrania. Espero realmente no verme obligado a ejercer este derecho", aseguró Putin en respuesta a una pregunta durante su tradicional "Línea Directa" con la ciudadanía, un programa anual de una hora en la que contesta las preguntas de los ciudadanos.
Putin lanzó esta advertencia después de que Kiev anunciara una operación antiterrorista en la región oriental de Donetsk, de mayoría rusohablante y epicentro de la sublevación prorrusa contra el Gobierno central de Kiev, al que Moscú niega legalidad.
Más tarde, al reunirse con la prensa, Putin manifestó que prefiere no hablar sobre los motivos que podrían llevarlo a tomar la decisión de desplegar tropas en el vecino país.
"Ni siquiera quiero hablar de ello, ya que cualquier palabra pronunciada a la ligera en esta situación puede ser malinterpretada y repercutir negativamente en el desarrollo de los acontecimientos", indicó.
Además, tachó de "grave crimen" el uso de la fuerza militar por parte del Gobierno de Kiev contra las milicias prorrusas que han ocupado varios edificios gubernamentales en el sureste del país, que dejaron hoy tres muertos.
"Han enviado tanques y aviación contra la población civil (...) Y esto es otro grave crimen de los hoy que gobiernan en Kiev. ¿Están locos? Empujan tanques, blindados y cañones. ¿Contra quién empujan los cañones? ¿Han perdido completamente la cordura?", dijo.
Putin, que esta semana ya evocó el riesgo de una "guerra civil" en Ucrania, hizo estas afirmaciones justo cuando comenzaban en Ginebra las negociaciones a cuatro bandas sobre Ucrania entre Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea y Ucrania.
Al respecto, expresó su confianza en que se logren "resolver estos graves, por no decir gravísimos, problemas de hoy en Ucrania, a través de medios políticos y diplomáticos".
"Tengo grandes esperanzas de que los esfuerzos que realizan los diplomáticos en Ginebra den fruto y permitan que nuestros colegas y amigos ucranianos (...) hallen el consenso que garantice los intereses de todos los ciudadanos del país, incluida la población rusohablante del sureste", apuntó.
El pasado 1° de marzo Putin pidió y recibió del Senado autorización para el uso del Ejército en territorio de Ucrania después de que los dirigentes prorrusos de la península de Crimea, anexionada por Rusia el 21 de marzo, solicitaran ayuda militar a Moscú.
A su vez, aseguró que la clave del arreglo de la crisis en Ucrania es la garantía de los derechos de los rusos, que son varios millones, y de los rusohablantes, que son mayoría en el sureste de Ucrania.
"No se trata de qué se celebrará antes, el referéndum sobre descentralización o federalización, o las elecciones. Se trata de garantizar los derechos legales y los intereses de los rusos y los ciudadanos rusohablantes del sureste de Ucrania", dijo.
"Debemos hacer todo por ayudar a esa gente a defender sus derechos y decidir por sí mismos su destino. Por eso vamos a luchar", subrayó.
En ese sentido, recordó que seis regiones del sureste de Ucrania (Járkov, Donetsk, Lugansk, Jersón, Odessa y Nikoláyevsk) pertenecían al imperio zarista hasta que en la década de 1920 las autoridades soviéticas las cedieron a Ucrania.
"¿Por qué lo hicieron? Dios lo sabe", aseguró y subrayó que esos rusos que se quedaron en territorio ucraniano "deben ser ciudadanos de pleno derecho" de su nuevo país.

Comentá la nota