Resta mucho si sólo se ve cuánto queda por delante: unas 52 mil viviendas sociales que deben escriturarse. Se ha hecho mucho si se comparan las titularizaciones de estos dos años, con las apenas 200 de los 15 años previos.
No tienen valor de cambio las lágrimas de satisfacción, las sonrisas, el apretón firme de manos de los -ahora sí- dueños de casa con todas las letras, beneficiarios de planes de viviendas sociales hechas por el Estado, que durante 20 años cumplieron con su parte (pagaron sus cuotas) y sin embargo esperaron durante una década o más para alcanzar el título de propietarios.
El coordinador de la Unidad Ejecutora del Programa de Titularización es el arquitecto Erwin Zwiener, que antes fue uno de los directores del Túnel Subfluvial. Destaca que pudo avanzar porque contó con “lo principal”: la decisión política del Ejecutivo; menciona especialmente al gobernador Hermes Binner que envió tempranamente un proyecto de ley (que desobligó de la cancelación completa de los créditos) y dispuso que el Ministerio de Gobierno, a cargo de Antonio Bonfatti avanzara con la regularización.
“Cuando el Estado da respuestas se genera confianza entre los beneficiarios y los ejemplos cunden. Se ha avanzado en la credibilidad del sector público. No es casual que ahora Vivienda tenga un recupero que mejoró en casi diez puntos”, elogió.
Zwiener subraya la labor del personal de la Dirección Provincial de Vivienda que hizo el milagro de hacer avanzar expedientes, de profesionales que se ocuparon de completar mensuras, liquidar deudas y saldar acreencias para que los títulos fueran viables, y en definitiva se sumaran 2.350 viviendas al mercado inmobiliario regular.


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