Representantes de los gremios que ya cuentan con las viviendas licitadas desde febrero del año pasado llegaron ayer hasta la Municipalidad para reunirse con el intendente Juan Jure y avanzar en el estudio de los costos que finalmente tendrá cada casa para los beneficiarios.
Pero donde hay dificultades por resolver es en la financiación de la infraestructura. Es que sin aportes del Estado local, provincial o nacional, los adjudicatarios deberían pagar a una entidad financiera unos 15 mil pesos, que es el valor estimado para colocar agua, gas y electricidad.
Los sindicatos estiman que en el peor de los casos y siempre hablando de plazos de 360 meses, a la cuota de las viviendas se les sumarán otros $100.

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