Lo que dejó la visita de la presidenta Cristina Fernández

En la recorrida a la fábrica BGH, Cristina mantuvo encuentros calurosos con los operarios. Una de las empleadas tuvo un mano a mano que le será inolvidable.

Aprovechando la tecnología que fabrican, algunos operarios se sacaron fotos con la Presidenta.

RIO GRANDE.- «Borom, bom, bom, para Cristina la reelección». Ese fue el cántico para recibir a la presidenta Cristina Fernández, cuando a las 13:18 del miércoles 23 hizo su aparición en instalaciones del Polideportivo Carlos Margalot para encabezar el acto central donde destacó el desarrollo del polo tecnológico fueguino.

Algunas de las apostillas de ese evento, fueron las siguientes:

LOS PRIMEROS. Las diputadas Nélida Belous y Liliana Fadul, junto al senador José Martínez, fueron los primeros en aparecer en escena, antes que se ubicaran los demás funcionarios, autoridades de BGH y de la UOM, para encabezar el acto.

DOS OVACIONES. Tuvo la diputada Rosana Bertone. Primero cuando apareció en el escenario y luego, cuando el presentador oficial la nombró. Varios segundos duró el aplauso de la gente, muchos de ellos de extracción peronista, que colmaron el gimnasio.

DE CLARIN. Otro de los cánticos que se escuchó entre el público, antes que aparecieran los funcionarios, fue «el que no salta es de Clarín», en clara alusión el multimedio que está en contra de la gestión del Gobierno nacional.

ABUCHEOS. La gente no sólo se dedicó a abuchear a la gobernadora Fabiana Ríos. Otros también fueron blanco, como el caso del senador José Martínez, el diputado Rubén Sciutto y la diputada Mariel Calchaquí. Hasta se escucharon algunos silbidos cuando se lo nombró al intendente Jorge Martín y también cuando hizo entrega de una plaqueta a la Presidenta.

RECLAMOS. Una persona de entre el público, le reclamó a la Presidenta que se esclarezcan hechos de gente desaparecida y de los abusos que comete la Policía. Desde otro punto del gimnasio se lo invitó a callar sus protestas, con algunos insultos de por medio.

PINGÜINA. Además de destacar que «estoy feliz de estar en Tierra del Fuego», la Presidenta dijo que «soy y seré pingüina toda la vida». Además, en su discurso no dejó pasar por alto que la reinauguración de BGH era una deuda pendiente, ya que fue varias veces postergada.

CON VECINOS. A la salida del polideportivo, que se formalizó por calle Luisa Roso, la Presidenta hizo parar el vehículo que la trasladaba y saludó a los vecinos que se acercaron para saludarla. Hubo lágrimas en los ojos de la mandataria, ante las muestras de afecto y de la frase: «Fuerza Cristina!».

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