Hasta las 12.45 de ayer, Julio Aguilar (68) y su mujer Elsa Miguens (58) habían hecho lo que todos los días desde hace seis años: preparar empanadas, pizzas y atender la despensa "Los viejos", comercio que tienen en Antártida Argentina al 1237.
Julio Aguilar recuerda haberle dicho "dejate de joder, no tenemos nada", pero el desconocido, que no dejaba de apuntarle al pecho desde el otro lado de la heladera mostrador, siguió instigándolo.
Ante la amenaza de dispararle si no les daba el dinero la mujer recordó y dijo: "Tengo algo de plata en la pieza". En ese momento, el delincuente desvió la línea de fuego y de un manotazo, Aguilar le arrebató el arma por el caño. "Yo temía que le hiciera algo a mi mujer. Cuando el muchacho se estaba escapando le gatillé pero el tiro no salió".
Identificado.
Una vecina de 19 años que vive frente a "Los viejos" dijo a la policía como "dos muchachos que transitaban en una motocicleta 110 roja estacionaron frente al comercio y uno de ellos, de buzo rayado, se bajó con una bolsa en la mano. Llevaba un pañuelo con el que se cubría la mitad del rostro. Después salieron a toda velocidad".
Luego del episodio miembros de la División Criminalística hicieron las pericias de rigor y constataron que el arma utilizada para el asalto "una carabina calibre 22 monotiro" estaba "lista para disparar". A las 14 la pareja de comerciantes fue hasta la Seccional Segunda donde realizaron, con los pocos datos que tenían, un identikit. "estamos trabajando para individualizar a los delincuentes", dijo un miembro de la Segunda.
"El chico tuvo suerte porque en el momento de nerviosismo apreté el gatillo. Le podría haber perforado el lomo", dijo Aguilar a LA ARENA. "Estamos muy asustados, nunca nos había pasado algo así", dijo Elsa.
Asalto a mano armada en el Plan 3000
Otro asalto a mano armada ocurrió ayer a las 19.30 en el supermercado "Pulgarcito", ubicado en el pasaje Otamendi, entre Alemania y Stieben, en el barrio San Cayetano. Allí dos hombres, aparentemente mayores de edad, ingresaron al comercio portando un revólver y comenzaron a amenazar a las personas que se encontraban presentes: la dueña del local, una empleada y tres clientes.
Según fuentes de la Seccional Segunda, "uno de los muchachos tenía el rostro cubierto con un pañuelo y una gorra y otro con un casco" por lo que "las personas damnificadas no pudieron identificarlos". Las fuentes agregaron que además de robarse la recaudación del día -unos 1.000 pesos- y el teléfono celular de una clienta, los desconocidos intentaron robarse la camioneta de un hombre que se encontraba comprando en el lugar. "La camioneta, una Volkswagen Amarok estaba estacionada en la puerta del mercado pero el hombre se negó a entregar las llaves".
Hasta ahora la policía no sabe cómo los desconocidos emprendieron la fuga. "Presumimos que se escaparon en moto, porque uno de ellos tenía puesto un casco". Por la violencia del caso y las amenazas recibidas, una clienta de 56 años debió ser trasladada al Hospital Lucio Molas en estado de shock. Minutos después del hecho miembros de la División Criminalística recogieron huellas y rastros que permitan individualizar a los delincuentes.
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