Violento choque en la avenida Perón

Una Renault Kangoo se cruzó de carril y arrancó de cuajo una columna de alumbrado público. La policía investiga si el conductor estaba alcoholizado. El siniestro generó que otro auto en el que viajaba una familia chocara a un ciclista. 

Un espectacular choque múltiple ocurrió ayer a la tarde sobre la avenida Perón que dejó como saldo a una persona hospitalizada. El siniestro se produjo a las 17.55 a la altura de la calle Isla Soledad y tuvo cómo protagonistas a una Renault Kangoo -color rojo, dominio DEY027-, a un Volkswagen Gol -color gris oscuro, dominio GLG118- y a una bicicleta.

La versión de los oficiales de la Oficina de Accidentología indica que el choque ocurrió de la siguiente manera: "La Kangoo iba con sentido Toay-Santa Rosa con dos ocupantes a bordo. En un momento el conductor quiere esquivar una bici y termina mordiendo la banquina. Después pega un volantazo hacia el lado opuesto y el vehículo se le torna incontrolable. Luego cruza por encima del boulevard e invadió el carril por el que circulaba una bicicleta y un auto en sentido contrario. Finalmente el vehículo termina impactando muy fuerte con una columna de alumbrado público". 

A bordo de la bicicleta -mountain bike, color gris- circulaba Luis Roberto Ríos, con sentido Santa Rosa-Toay. Detrás suyo, en el Gol, viajaba Mauricio David Pía, un muchacho de 29 años que iba acompañado por su mujer y su pequeña beba. 

Cuando la Kangoo apareció repentinamente, descontrolada y en contramano, el ciclista Ríos frenó de golpe para no ser embestido. El Gol de Pía también intentó frenar, pero de todas formas chocó a Ríos que estuvo a punto de quedar debajo del coche. "Estoy bien che, me garroneó los talones nomás", dijo el hombre a sus familiares que se acercaron al lugar. 

La Renault impactó a la columna lateralmente, del lado del conductor. Los daños sobre el vehículo fueron importantes: la carrocería quedó abollada por todas partes, las cubiertas destalonadas y el parabrisas hecho trizas. El Gol no tuvo ningún daño aparente y la bicicleta sufrió la avería de su rueda trasera. 

Trasladado. 

El conductor de la Kangoo es Oscar Jaure, un hombre de 52 años, que debió ser trasladado al Lucio Molas porque aquejaba un fuerte dolor en una de sus piernas. Su acompañante, un hombre también mayor de edad, solo sufrió golpes y heridas leves. "Aparentemente éstos hombres habían tomado alcohol. El acompañante tenía un fuerte olor etílico", dijo una fuente oficial. 

"Me salvé de pedo (sic). La camioneta me pasó a un metro y quedé con medio cuerpo abajo del coche. Hoy no era día pá morirme", dijo a sus familiares Luis Roberto Ríos, minutos después de haber sobrevivido al siniestro. El hombre había salido de su casa para atender unos animales en Toay y nunca se imaginó que iba a vivir algo así. Ríos tuvo tanta suerte que ni siquiera se lastimó con el cuchillo que llevaba en la cintura. 

Comentá la nota