Sin que los votos radicales fueran necesarios, la referente del partido le envió una clara señal al dueño del multimedios La Capital.
Frente al proyecto que fue presentado por el bloque de concejales del FpV, la postura de los concejales de Gustavo Pulti fue totalmente coherente: votaron de plano por el rechazo del proyecto. La que le entregó el primer regalillo de Navidad al empresario de medios de Mar del Plata fue la concejal y recientemente ganadora Vilma Baragiola y sus compañeros de bloque. Si bien sus votos no eran necesarios para la aprobación de la iniciativa, ya que con los de AM alcanzaba, la decisión de Vilma no tenía que ver con si el proyecto se aprobaba o no, la decisión de la actual presidenta del Concejo Deliberante era la de darle una señal clara a don Florencio. Sus intereses no sólo estarán custodiados por los concejales de AM, sino que también se suman los radicales para la tarea. Tal vez, la decisión de Vilma tuvo que ver con una devolución de gentilezas para con El Atlántico que en el final de la campaña electoral se hizo eco de una operación de desprestigio por la supuesta cantidad de inasistencias que la concejal tuvo durante sus 4 años.
La realidad es que ni Gustavo Pulti ni Vilma Baragiola ven en el accionar del empresario mediático alguna amenaza. Pero analicemos qué es lo que estamos viviendo en nuestra ciudad, en el mar de los medios de comunicación: La Capital, LU6 y su FM 93.3, LU9 y su FM 103.3, AM 1620 su FM 96.1, Canal 2, La Capital Cable y, ahora, El Atlántico.
La definición de monopolio dice: “Un monopolio (del griego monos 'uno' y polein 'vender') es una situación de privilegio legal o fallo de mercado, en el cual existe un productor (monopolista) oferente que posee un gran poder de mercado y es el único en una industria dada que posee un producto, bien, recurso o servicio determinado y diferenciado. Para que exista un monopolio, es necesario que en dicho mercado no existan productos sustitutos, es decir, no existe ningún otro bien que pueda reemplazar el producto determinado y, por lo tanto, es la única alternativa que tiene el consumidor para comprar”.
Si nos remitimos a esta definición, podríamos decir que desde el punto de vista etimológico La Capital no constituye un monopolio, pero si hacemos un análisis más global y pensamos en un escenario más amplio podemos ver que con la diversidad de medios que posee y con la relación privilegiada que tiene con el Gobierno nacional, el Gobierno provincial y el Gobierno municipal, el grupo tiene una Posición Monopólica de Mercado, es decir, una “acción o decisión de negocios tomada por una o varias personas o empresas, que tiene el objeto de restringir el proceso de competencia y libre concurrencia, para proteger o extender su posición en un mercado, con lo cual causan un perjuicio al mercado, a otras empresas y al consumidor”.
Esta situación es a la que los sectores de poder político de la ciudad le restan importancia. Que un empresario “X” de medios les marque la agenda con sus humores y sus disgustos. Si a este empresario “X” le molesta el crecimiento de una determinada cadena de supermercados y no acuerda publicitariamente, será castigada. Que este empresario pueda sancionar en el caso de que un comerciante decida publicitar en otro medio de comunicación que le sea competencia. Que este empresario elija de qué temas se hablan o no en la ciudad porque no sólo controla los diarios, sino que además controla la radio o las radios y que además se beneficia con concesiones de esta posición dominante en una ciudad que de las más importante del país.
Los señores de AM y los concejales del Frente Cívico y Social decidieron escribirle una cartita a Papá Noel para garantizarle el máximo de los regalos que pueda tener alguien que se maneja de manera irregular: le regalan la impunidad.
Lamentablemente los vecinos de Mar del Plata votaron pensando en que algunas cosas deberían cambiar. Pero la perinola del hombre poderoso de la ciudad, Florencio Aldrey Iglesias, ya no tiene solo el nombre de AM: vino Vilma.
Hasta la Columna de Miércoles que viene, cuando Papá Noel seguramente ya le habrá traído algo a aquellos que no se lo merecen, gracias a nuestros concejales.



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