"Dejé mi vida para que Tucumán esté mejor"

"Dejé mi vida para que Tucumán esté mejor"
Alperovich inauguró el año legislativo por décima vez (en 2010 faltó por problemas de salud). No se salió del discurso escrito, un texto muy similar al de 2013. Mencionó índices económicos y sociales y subrayó que el gobernador que lo suceda encontrará una Provincia ordenada. Mimó a Beatriz Rojkés y a sus ministros.

No se despegó del libreto y, por lo tanto, no hubo sorpresas en el escenario. El protagonista no restó ni añadió palabras, pero sí edulcoró o ni siquiera mencionó los asuntos más álgidos para la gestión como los saqueos de diciembre, la crisis económica, la inseguridad, la contaminación o la lucha contra el narcotráfico. En contrapartida, se encargó de “mimar” a los miembros predilectos de su elenco estable.

El gobernador José Alperovich rindió cuentas ayer ante la Legislatura por décima vez en persona (en 2010 no participó por un problema de salud) al inaugurar el 109° período de sesiones ordinarias.

Su alocución anual fue íntegramente leída, a diferencia de las de años anteriores, y muy similar a la del período 2012-2013. Otra particularidad fue que los aplausos fueron menos apabullantes que en otras ocasiones.

Otro año, las mismas loas

Hasta las características de la movilización -acaparada por “El Interior”- fueron las previsibles. Pasadas las 9, los grupos encargados de las loas comenzaron a llegar a la esquina de Sarmiento y Muñecas. La consigna era copar sólo los bordes del corredor -trazado con vallas- entre la presidencia de la vieja Legislatura y el nuevo edificio. Hubo algunas escaramuzas entre grupos de diversos dirigentes por ubicar sus carteles en lugares visibles, pero fueron neutralizadas rápidamente. Alperovich cumplió el trayecto a pie y acompañado por sus hijos Mariana y Gabriel. Al igual que el año pasado, no faltaron los cañones que disparaban panfletitos celestes y blancos con la leyenda “Alperovich 2015”. Tampoco el cántico “aplaudan todos al mejor gobernador de Tucumán”. Al escuchar esa canción, Alperovich se detuvo y arengó a quienes lo entonaban. Repartió docenas de besos a su paso.

Al entrar y antes de subir al ascensor, se encontró con su ex vicegobernador y actual parlamentario, Fernando Juri. Se abrazaron estruendosamente.

Economía y la “Red”

El discurso comenzó a las 11.05 y se extendió durante 96 minutos. Las palabras que más repitió fueron provincia (68), social (30), productivo o producción (36), trabajo o trabajar (25) y obras públicas (20). Esos números dan un indicio de los ejes del contenido. En general, fueron los asuntos económicos y sociales, y las obras públicas. La mayoría de los logros en esas áreas corresponden a programas o recursos nacionales, como los derivados del “Argentina Trabaja”, la “Asignación Universal por Hijo” o el “Más Cerca”.

Sorpresivamente, a poco de comenzar, dedicó varios párrafos de elogios a la “Red de Mujeres Solidarias”, que encabeza su esposa, la senadora Beatriz Rojkés, y que integran varias mujeres de dirigentes del oficialismo. “Desde 2004 acompaña la gestión y promueve programas sociales. Prueba de su trabajo son los 953 centros de alfabetización que beneficiaron a 4.600 personas”, expresó Alperovich. Después, brindó detalles del proyecto “emblemático” de la red, el “Floreciendo el Jardín”, destinado a mujeres víctimas de violencia.

El mandatario precisó que habría beneficiado a 80 familias que produjeron 900.000 “flores de corte”. Varios legisladores desprevenidos cruzaron miradas ante el anuncio.

El mandatario halagó inmediatamente después al Ministerio del Interior, que dirigió Osvaldo Jaldo hasta que fue electo diputado. Sobre todo, subrayó el “orden financiero” de municipios y comunas y la ejecución del “Más Cerca”. También hubo descripciones pormenorizadas de lo concretado por las áreas que encabezan Pablo Yedlin (Salud), Beatriz Mirkin (Desarrollo Social) y Silvia Rojkés (Educación).

Una tibia autocrítica llegó cuando mencionó al área Seguridad. “Sabemos y somos conscientes que es una de las mayores preocupaciones de la sociedad y de los que tenemos responsabilidad pública”, advirtió antes de detallar el plan “estratégico” de la cartera que encabeza Jorge Gassenbauer.

Tras concluir, Alperovich brindó una pequeña conferencia. “Uno puede haber hecho cosas buenas y malas, pero me siento con la consciencia tranquila de haber dejado mi vida para que Tucumán esté mejor. Este año que me queda como gobernador voy a tratar de dar todo al pueblo tucumano, porque me dio todo”, reflexionó.

Al margen del recinto

Homenaje y bicentenario.- Alperovich evocó ayer la cercanía con el Bicentenario de la Declaración de la Independencia (2016). “No sólo han transcurrido más de 30 años ininterrumpidos de democracia sino que, además, faltan dos años para celebrar el Bicentenario aquí en el Jardín de la República”, manifestó. También homenajeó al ex vicegobernador Dardo Molina, cuyos restos fueron identificados en el “Pozo de Vargas”.

Imagen fallida.- La portada del libro con el discurso que fue entregada a legisladores e invitados llevaba como una de las imágenes centrales el helicóptero de la provincia. Curiosamente, la aeronave se encuentra averiada y fuera de servicio desde hace meses.

Votos picados.- En los alrededores de la Legislatura, los grupos de dirigentes se vistieron con carteles y globos. También llevaron papel picado celeste y blanco. Si se miraba con atención, podía verse que eran votos de las PASO y de las generales de octubre del Frente para la Victoria.

Aplaudidores.- Los aplausos eran iniciados en el recinto por los legisladores Guillermo Gassenbauer y Roque Álvarez o por Mariana, una de las hijas del mandatario.

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