Viñateros piden freno a la importación de vinos

El presidente de la entidad, Eduardo Garcés advirtió que si continúa entrando vino de Chile, “seguirán desapareciendo productores” y apuntó contra los industriales.

 

La Federación de Viñateros cumplió 63 años y su actual presidente, Eduardo Garcés aseguró que se redoblan los desafíos para seguir luchando por los intereses y bienestar de los productores vitivinícolas, especialmente en momentos en que es uno de los sectores más golpeados de la crisis económica que atraviesa el país.

“Seguimos en la lucha, tratando de defender y proteger al productor. No estamos en condiciones de festejos pero si de agasajarlos porque pasan 365 días bajo el parral, rabiando y merecen sentirse bien”, dijo Garcés, quien desde hace tres años preside la entidad que aglutina a más de 300 socios.

La importación de vinos es una de las problemáticas que actualmente más preocupación e incertidumbre genera en el sector y pese a los reiterados pedidos a la Nación, para que se adopten medidas que frenen el ingreso de vino desde Chile, aún no hay tenido respuesta definida.

“Solo nos quedamos con lo que nos dijeron en diciembre (desde el Ministerio de Agroindustria de la Nación) que la importación no se prohíbe porque la balanza comercial era muy positiva. Lo que nos preguntamos los viñateros si el gobierno chileno le exigió al gobierno argentino que le comprara vino o si fueron nuestros industriales los que fueron a buscar vino para seguir planchando el precio”, indicó Garcés.

Recordó que “hace dos años el precio estaba malo por una cuestión de ley de oferta y demanda, había más oferta que demanda y por eso no podían subir los precios”.

“Según los datos del INV, teníamos vino, en tinto para cuatro u ocho meses de despacho para el 1 de junio que es cuando se libera y blanco, alrededor de nueve meses de despacho, lo que hacía un promedio de siete meses de despacho, hasta el 31 de diciembre del 2017. Si a eso le sumamos la baja de consumo que hubo en diciembre, enero y febrero, supuestamente teníamos vino hasta el 31 de enero del 2018 y si a eso se le sumamos la cosecha que fue mejor que el año pasado en general, tenemos sin importar una gota de vino, tenemos hasta el 31 de enero del 2019”, especificó Eduardo Gacés.

De no frenar la importación de vino, las pérdidas continuarán para los viñateros y peligra la continuidad de algunos productores. Esperamos que el Gobierno Nacional tome cartas en el asunto y le ponga un freno a esto”, puntualizó el presidente de la Federación de Viñateros.

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