El hospital de Riachuelo, club Boca Unidos y barrios Patono y Pirayuí son algunos de los proyectos sin vinculaciones para acceso y salida de vehículos. “Ninguna cuenta con planeamiento adecuado”, dijeron.
“El principal inconveniente de las obras es que no lo vinculan a la ruta nacional, no se prevén el acceso y luego se producen los problemas”, expresó a época Jorge Murillo, jefe de Distrito 10 Corrientes de Vialidad Nacional.
Según informó el funcionario, a diario transitan alrededor de 8.700 vehículos por esa carretera que durante los fines de semana y días feriados supera en promedio a los 10.000.
“El corsódromo es una obra que se construyó en un lugar inadecuado, por ejemplo el control caminero que está a metros de ese lugar, en días comunes se necesitan inspectores municipales además de los policías para controlar el tránsito, imagínense en épocas de verano donde muchos vehículos van a destinos turísticos como Paso de la Patria o Brasil, no se previó el acceso al corsódromo”, dijo Murillo.
Caso similar sucede con el Hospital de Riachuelo, ubicado a metros de la ruta nacional y cuya obra no ofrece un acceso adecuado al edificio, teniendo en cuenta que al lugar ingresarán y saldrán ambulancias entre otros.
“No hay un planeamiento adecuado, se cargan las rutas con obras y barrios, sin advertir el riesgo de prever los vínculos necesarios para que se pueda transitar con normalidad por el lugar, el corsódromo o el club Boca Unidos son edificaciones que albergarán a miles de personas que utilizarán la ruta para acceder a ellos”, dijo.
Por último, manifestó que se advirtió al Gobierno provincial sobre estas construcciones, “Obras Públicas de la Provincia debería intervenir y ver este tema antes de que tengamos que lamentar accidentes”.
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