Para abastecer la heladera familiar con frutas y verduras, una compra mínima ronda los 70 pesos. Desde las verdulerías, aseguran que la gente no dejó de consumir pese al aumento de los precios, pero que distribuye el dinero en pocas unidades de cada producto.
Así, llevar un poquito de cada cosa parece ser la premisa con la cual amas de casa y jefes de familia encaran las compras semanales para poder abastecer de productos frescos, pero en algunos casos, inaccesibles para quienes menos ganan.
“Los clientes no dejan de comprar aunque los precios suban. Por ejemplo en el caso del tomate, que llegó a valer 16 y 14 pesos el kilo, ahora bajó a 12 pero en ningún momento dejamos de vender. La diferencia es que la mayoría compra variedad y menos cantidad de cada producto, para llevar con el dinero que tiene un surtido de frutas y verduras”, explica Juana, desde una verdulería ubicada en una de las principales arterias de la ciudad.
“Con el tomate pasa lo mismo cada año, porque con el frío no se madura y hay mucha demanda, entonces el precio sube. No es algo que sorprenda a los clientes”, opinó.
Así, mientras en los últimos días el valor del kilo de tomate comenzó, tal como auguraban los productores, un lento descenso, el precio de otros productos se mantiene y no distan mucho del valor equivalente al tomate. Un kilo de lechuga lisa o “arrepollada” vale 12 pesos y la variedad conocida como “mantecosa” escala a los 15 pesos. Así, quien quiera preparar una ensalada mixta familiar para acompañar el asado del domingo, si elige comprar medio kilo de tomates, un kilo de lechuga, medio de zanahorias y medio de cebollas, fácilmente deberá gastar por lo menos 30 pesos.
Dentro del surtido que ofrecen las verdulerías los productos más vendidos son, además de las típicas hortalizas para las ensaladas, las frutas de estación.
“Naranjas y mandarinas es lo que más se vende en estos días. Cuestan 6 pesos la docena de mandarina y 10 pesos la de naranjas”, precisó la mujer. La fruta estacional preferida en invierno es sin dudas la frutilla. Registró, en las últimas semanas, un descenso de precio en torno al 50%. Ahora ronda los 20 pesos el kilo.
Pero, en materia de encomia familiar, la tendencia parece ser “distribuir mejor” el dinero. “Algunos llevan un tomate, un poquito de lechuga, un par de papas, media docena de fruta y ven como se arreglan. Dependiendo del poder adquisitivo eligen lo que es de estación, por la calidad y también para ahorrar”, dijo la vendedora.
Comentá la nota