La tendencia a la baja que marcaron las ventas minoristas en la provincia de Córdoba durante todo el año pasado no se revirtió con el cambio de almanaque y, en enero volvieron a caer, en esta oportunidad 2,1% respecto de igual período del año pasado.
También se dio el fenómeno de que, ante la incertidumbre que hubo sobre el rumbo de los precios se combinaron dos efectos: por un lado, los consumidores que retrajeron sus compras (por precaución o por pérdida de poder adquisitivo), y por otro, los que adelantaron consumos frente a la posibilidad de aumentos futuros. Eso explica que haya habido rubros, como Alimentos y Bebidas, Calzados, Artículos de Librería y Electrodomésticos que registraron subas de 2,9; 1,4; 1,2 y 1,2% respectivamente. “La gente buscó adelantar compras de artículos como los escolares, que normalmente son gastos de febrero, o pretendió resguardar sus ahorros en bienes de bajos montos, como los electrodomésticos”, dijo el dirigente comercial.
“Hacia adelante, el panorama no es muy claro”, indicó Martos y agregó: “No se ve que vaya a haber un acomodamiento de los precios a tan corto plazo. Inclusive, a partir del nuevo acuerdo de precios del Gobierno nacional, los empresarios supermercadistas están preocupados y con temor de no recibir de parte de sus proveedores los productos con los precios acordados y que se desencadene un desabastecimiento de esos artículos (los ”Cuidados”), enfrentándose a posibles sanciones. Habrá que ver cómo se suceden las cosas”, concluyó.
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