La baja de precios, que solía producirse en febrero, empezó apenas pasadas las fiestas para elevar la facturación, pero hubo un menor consumo
Aunque una ley de la ciudad de Buenos Aires prohíbe desde hace cuatro años hacer liquidaciones antes del 1° de febrero, los comerciantes se las ingeniaron para bajar sus precios y deshacerse de la mercadería. Para eso expusieron carteles con sinónimos de "liquidación", como " Sale", "Off " o incluso "Liq". Mientras que durante los últimos años las rebajas empezaban entre mediados de enero y febrero, esta temporada la mayoría arrancó luego de las fiestas de fin de año o incluso antes.
De acuerdo al diario La Nación, pese a esas medidas, los locales aún lograron hacer repuntar sus números e incluso algunas ventas empeoraron después de la devaluación.
Vicente Lourenzo, director de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), había previsto ventas "aceptables" para el primer mes del año. Según dijo, como cada vez son más los porteños que se van de vacaciones durante el año, habría "más gente en la calle que podría verse seducida por los bajos precios". De todas formas, las ventas cayeron 2,1% respecto del mismo mes de 2013, según informó la confederación.
Para algunos comerciantes de la zona de Belgrano que fueron consultados por el matutino, si bien es cierto que hubo "más movimiento" en la calle que otros eneros, la mayoría "entraba a mirar, aprovechaba que había aire acondicionado y se iba. A lo sumo, compraban una remera". Las ventas en comparación con enero del año bajaron 15%, motivo por el que adelantaron las liquidaciones con la expectativa de vender un poco más, pero no lo lograron.
Tras la devaluación de la semana, los locales remarcaron un 13% los precios de las prendas que no son estacionales, como camisas, accesorios y jeans.
En el caso de los shoppings, en cambio, la mayoría de los comerciantes afirmó que había sido una muy buena temporada y que en esos casos habían tenido que adelantar las liquidaciones porque comenzó a llegar la ropa de la temporada otoño-invierno. "La gente que viene a comprar acá no se fija en los precios", señaló un empleado en el Alto Palermo Shopping.
De todas formas, en otros locales del mismo shopping, los vendedores sí sintieron la merma de clientes en relación con enero de 2013, y más de uno afirmó que la última semana "fue la peor del mes".
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