Venta restringida de los aceites comestibles

Desde hace varios días en distintos supermercados y comercios de nuestra provincia se comenzó a notar la falta de aceites comestibles.

La más notable de todas ellos es la variedad de “girasol” -y la mezcla con maíz-, que es la más elegida por las familias locales.

A tal punto llegó la situación que en algunos comercios de nuestra ciudad se comenzó a restringir su venta, a una botella por persona, y en los que no están con esta restricción la variedad es muy pobre. A pesar de estar la señalización correspondiente que advierte de un solo producto por persona, muchos compradores intentaban cruzar la línea de cajas con dos o tres botellas de los pocos envases de aceite que quedaban, y debían dejarlas en el lugar.

Con la escasez de las primeras marcas como Natura, Mazola, Cocinero y Patito la gente se tiene que conformar con adquirir productos de “segunda marca” o bien que “no conoce nadie” como dijo una señora a nuestra medio, quien tras mirar los precios de estos productos se retiró molesta del sector.

Las góndolas de los principales supermercados de nuestra ciudad reflejan la situación.

Es que al no tener reposición, ya que desde hace algunas semanas que compañías como Molinos no envían sus productos , las reservas se comienzan a agotar y aparecen marcas poco conocidas como “Disco de Oro” y “Cañuelas” que no suelen ser de la preferencia de los consumidores, al igual que el aceite de oliva que tiene un costo mucho más alto que las otras variedades. Si bien los precios se aproximan entre sí y rondan los $ 4 y $ 4,50, muchas personas prefirieron no comprar y “aguantar” con el poco aceite que les queda en sus casas hasta que se regularice la situación.

“Nosotros compramos los botellones de cinco litros, pero no hay, así que vamos a tener que esperar que traigan con lo que nos queda en casa o sino ir a ver al mercado”, en la búsqueda de una alternativa sostuvo una pareja mientras esperaban con el “changuito” la llegada de un taxi en la puerta de un supermercado céntrico.

En las góndolas se notó la falta de las primeras marcas de aceite, y las pocas botellas que quedaban no estaban al alcance del público, ya que estaban ubicadas en la parte alta y al fondo de la góndola.

Según reveló un trabajador de uno de los supermercados de nuestra ciudad el faltante se viene sintiendo desde hace más de una semana, por lo que se debió recurrir a segundas marcas para poder ofrecerle al público una alternativa. (Ignacio Igarzábal)

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