Se reúnen en los edificios de Gendarmería y Prefectura, por separado, con los voceros de la protesta. Qué reclamos del petitorio serían atendidos.
"Está cada uno en su edificio tratando de ordenar la cadena de mandos", contaron a Clarín fuentes oficiales. Esto es, básicamente, intentando tender puentes que garanticen que los agentes más rasos, los suboficiales, los más duros, vuelven a encuadrarse y acaten las decisiones que se tomen en la negociación. "Que interactúen con los oficiales". No está claro en qué plazos. Hasta ahora, el Gobierno pidió hasta el martes para analizar los reclamos.
Del petitorio que entregaron esta madrugada los voceros de la protesta, el punto más "atendible", siempre según fuentes del Gobierno, es sumar a representantes de los suboficiales a la mesa de política salarial que encabeza Raúl Garré, el hermano de la ministra. Hasta ahora, sólo participaban los jefes. Lo consideran un tema clave pero también complejo: "Hay tipos muy básicos. Tratamos de ir viendo con quiénes se puede conversar. La primera noche Lorenzino terminó 'secuestrado' un par de horas porque le esposaron la puerta. El principal problema de este conflicto es ése, que no hay interlocutores. Lo que nos piden hoy, por ejemplo, no es lo mismo que pedían el primer día del conflicto".
En el Gobierno aseguran que no habrá sanciones masivas por la protesta, otro de los puntos del petitorio. "Pero si un fiscal actúa de oficio o el prefecto Venerini, al que le dieron piñas, patadas y lo escupieron, hace una denuncia y actúa la Justicia ahí no podemos hacer nada", aclaran.
En cuanto a la escala salarial, al menos se buscaría equiparar a gendarmes y prefectos con la Policía Federal. "Ahí el tema está más ordenado, hay menos distorsión. Los que menos cobran, cobran en mano unos 5.500 pesos. Hoy hay gendarmes y prefectos con menos de 4.000", amplían las fuentes. ¿La compensación por 3.000 pesos hasta tanto se llegue a la nueva escala? Difícil. "Si hacemos eso se nos rebela la Federal", admiten y califican como "ambicioso" el piso de 7.000 pesos.
Las fuentes oficiales también hacen un par de diferenciaciones importantes. La primera: "Aunque empezó Prefectura, la mayor distorsión está en Gendarmería. Ahí hay un gendarme que cobra 12.000 y otro del mismo cargo que cobra 6.000". La otra: "El gran problema de esto son los judicializados que no tenían fallos firmes en sus reclamos salariales. Por las medidas cautelares venían cobrando un sueldo muy alto, que no les correspondía. Pero ya sea por la vía judicial o por la aplicación del decreto iban a cobrar menos. La compensación que prevé el decreto tampoco alcanza a los montos que cobraban antes. Lo que tienen que entender es que lo que cobraban gracias al amparo no les correspondía". ¿Lo entenderán? En el Gobierno confían en la persuación de Heiler y Zach y la buena recepción que tuvieron como nuevos jefes.




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