El negocio está pesificado, pero los propietarios prefieren quedarse con sus inmuebles ante la imposibilidad de comprar dólares a cotización oficial. Indicaron que los alquileres se mantienen. Desde las empresas del ramo afirman que en Misiones la reducción en las ventas es menor que en Buenos Aires.
Para Andrés Daviña, uno de los administradores de la Red Inmobiliaria de Misiones, estimó que las operaciones de compra se redujeron entre 20 y 30 por ciento. Por su parte, Cristian Carlés, de Inmobiliaria Carlés, indicó que el mercado local sufrió mucho menos que el de Buenos Aires por el cepo al dólar y consideró que el año pasado se pudo trabajar con normalidad. “Hubo cierta retracción, tuvimos que ser más flexibles para vender, pero pudimos trabajar bien”, indicó.
Por su parte el operador inmobiliario obereño Daniel Losavio, estimó que las operaciones cayeron alrededor de 60 por ciento en esa ciudad de la zona Centro.
Para Losavio, el principal problema es la incertidumbre que desalienta tanto compras como ventas. “El que tiene dólares guardados no los gasta y el que acepta vender en pesos, no lo hace porque después no puede comprar otra propiedad y teme quedarse con los pesos en la mano”, afirmó.
Daviña señaló que en Posadas ocurre algo parecido. “Noto que la gente que vende es porque realmente necesita el dinero, porque en general, el que puede se queda con la propiedad, ya que una inversión inmobiliaria tiene menos riesgos que otra opción”, señaló. Advirtió además que algunos siguen con miedo de guardar dinero en los bancos.
Ese desinterés por vender provocó que propietarios pidieran cifras desacostumbradas para el mercado local, lo que a su vez impide que se concreten las ventas. Daviña precisó que en “Posadas los terrenos se consiguen entre 350, 400 mil pesos fuera de las cuatro avenidas, dentro de las avenidas ese precio se duplica”.
Otra mirada
Carlés fue más optimista que sus pares, consideró que “el mercado local se pesificó enseguida. Acá en Misiones la gente tiene ingresos ligados al peso, 98 por ciento de nuestros clientes opera en pesos. El parate que se observa en Buenos Aires acá no ocurrió, durante 2012 hubo cierta retracción, por ahí tuvimos que ser más flexibles para vender, pero trabajamos con normalidad”, dijo.
En relación a las perspectivas para este año, consideró que “2013 va a ser mejor que 2012, porque el ladrillo es la única alternativa para defenderse de la inflación frente a la imposibilidad de acceder al dólar”.
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