En ese lapso, Boca Unidos mostró buen fútbol, superó ampliamente a Douglas Haig con movilidad, rotación acertada, circulación de pelota y sobre todo se atrevió a imponer su juego bien arriba, allí donde más le duele al rival. Fue 3-1 y justificó el triunfo.
Después, se “relajó” al comienzo del segundo tiempo, entonces descontó el equipo de “Mostaza” Merlo que salió a jugar la etapa con otra determinación; hasta que el local logró reencauzar el rumbo y terminó ganando por 3 a 1 el encuentro de la 33ª fecha de la B Nacional, bajo una llovizna intermitente y en una cancha pesada por la lluvia de la noche anterior.
De esta manera Boca Unidos sumó su tercera victoria al “hilo”, con goles de Guillermo Israilevich; Cristian Núñez (de penal) y autogol de Diego González (éste en el segundo tiempo), y trepó a los 41 puntos en el campeonato, los mismos que reúne Douglas Haig, consiguiendo otro éxito en casa.
Resultado que justificó plenamente por el buen fútbol, ambicioso, efectivo, que practicó hasta promediar el primer tiempo en que presionó bien arriba, casi sobre la misma salida de los defensores y a partir de ahí Boca Unidos ejerció el control de la pelota y del juego, con audacia, dejando de lado el dibujo táctico cauteloso.
Pasaron nada más que cuatro minutos cuando Boca Unidos se puso en ventaja. Raymonda abrió el juego para la proyección de Alan Pérez, centro perfecto que no alcanzó arriba Núñez pero detrás conectó en forma impecable de cabeza Guillermo Israilevich poniendo el balón junto al poste.
El toque, la movilidad y triangulación de las jugadas fueron demasiado para Douglas Haig, que no encontró la manera de frenar al inspirado equipo “aurirrojo” que minimizó al conjunto bonaerense. Estuvo cerca Manchot con un cabezazo que atajó Alvarez y a los 13’ Núñez la bajó para Sánchez Paredes que se abrió paso entre tres rivales obligando al arquero a manotear su remate al corner.
Boca Unidos lo “asfixió” a Douglas tirándole encima el juego ambicioso, ofensivo y con varios para armar el juego y llegar a la zona de definición. Así, a los 17’ encaró por la derecha Alan Pérez, envió el centro que fue a buscar Núñez y el árbitro Paletta dijo que lo empujaron y cobró penal, que el mismo goleador chaqueño lo tradujo en gol con tiro a colocar descolocando a Alvarez.
Con dos goles arriba mermó el asedio el local y de a poco fue saliendo el “Milan” de Pergamino que aproximó a los 33’ con Mazza queriéndola meter por arriba de Sessa y a los 40’ con un tire libre pasado de Mazza que Gioda no pudo definir bien entrando solo por el segundo palo. Fue como si en forma inconsciente, o tal vez sintiendo el esfuerzo realizado en una cancha pesada a sólo cuatro días de haber jugado ante Almirante Brown en Buenos Aires, le fue cediendo la cancha y el balón al rival. En lugar de defender bien arriba, pasó a abroquelarse en su propio campo, cediéndole la iniciativa a un rival al que antes había maniatado totalmente.
Así se fueron los cuarenta y cinco iniciales, para volver Douglas Haig con otra postura. “Mostaza” Merlo lo puso al experimentado Gabriel González pasando a atacar con tres delanteros, adelantó sus líneas y comenzó a provocar sobresaltos. Gonzalo Ríos al despejar casi hace un autogol y en seguida, a los 5’, descontó la visita con un remate de Leandro Gioda que había tomado un rechazo de Sessa ante un tiro a quemarropa de Ponce. Dos más tarde Sessa tapó bien un remate cerrado de Alba.
Por suerte esa presión se fue disipando. Reaccionó Boca Unidos con un pase de Frezzotti a Núñez, el “Negro” gambeteó en la media luna y fue para Israilevich que definió con remate que achicó el arquero. Pasó el sofocón y Boca Unidos retomó el control. La sensación de alivio llegó a los aficionados y al promediar la etapa Sánchez Paredes tocó corto un tiro libre para Baroni cuyo zurdazo exigió al arquero.
Hasta que a los 38’, cuando todavía no estaba asegurado el triunfo, el ingresado Víctor Galarza tocó para Cristian Núñez y picó a buscar la devolución, el “Negro” amagó y giró sobre si mismo, esquivó a un rival y en su afán por rechazar Diego González no hizo más que meterla en su propio arco.
Fue el momento del desahogo, el público volvió a sonreír y terminó esperanzado en un Boca Unidos que exhibió su mejor imagen en la parte inicial, logró su tercera victoria al “hilo” y encara la recta final del torneo con mayor optimismo. La próxima estación es Misiones, donde el sábado visitará a Crucero del Norte.

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