La tormenta de la madrugada del miércoles causó destrozos en los postes de energía, y la localidad cercana a Itatí se quedó sin suministro. Hasta ayer había familias sin luz.
“A los dos días de la tormenta, algunos cables y postes se cambiaron, y volvió la luz, pero sólo en una fase”, admitió en diálogo con época el intendente de la localidad, Salvador Puyol. “Hubo un montón de postes caídos por el viento pero también porque muchos de los postes de eucaliptos son muy antiguos, otros no están ni curados. La tormenta los tiró a todos”, relató. Como consecuencia de la falta de energía, el poblado se quedó también sin agua por varios días, y con una prestación “a medias” los días subsiguientes. “Tenemos varias bocas de expendio, en donde no hubo luz, no hubo agua, pero logramos abastecer con las que estaban funcionando”, explicó el Intendente.
“Cerca de las cuatro de la tarde los vecinos tenían previsto cortar la ruta. Pero al ver que estaban trabajando, y al hablar con ellos, desistieron. Lo que pasa es que los cortes de energía son, para este pueblo, un problema constante. Y ahora que se acerca el verano, ya se anticipa la dificultad que va a venir”, deslizó Puyol. En el mismo sentido, el mandatario comunal no descartó que, de no recomponerse el servicio, los pobladores pudieran resolver llegar de todos modos a medidas de fuerza. Vale recordar que, pese a la tranquilidad del poblado, el conflicto de los cortes reiterados de energía impulsó a los vecinos de Ramada Paso a realizar el verano pasado un corte en protesta sobre la Ruta, en el que planteaban como principal queja la impotencia de sentirse “olvidados” a la hora de invertir en infraestructura energética.
En esta ocasión lograron contener la manifestación.
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