Cerca de cumplir una semana sin luz ni agua, la comunidad decidió efectuar diversas medidas para captar la atención de funcionarios locales y provinciales. Alrededor de 400 familias exigen solución ya que la falta de electricidad acarrea, además de pérdidas de alimentos y artefactos, problemas de salud y educación.
ANTECEDENTES
Los problemas energéticos en el paraje Cerrito, departamento General Paz, comenzaron hace aproximadamente dos meses luego de la feroz tormenta desatada en la jornada del pasado 24 de enero.
En comunicación con EL LIBERTADOR José Antonio Cardozo, vecino del Paraje, informó que "los reclamos a la Dpec se iniciaron en enero y siempre tenemos las mismas respuestas. Nos dicen que este sector no les pertenece, que le corresponde a Mburucuyá o San Luis del Palmar y así nos tienen continuamente, de un lado a otro, sin soluciones, por eso cortamos la ruta y vamos a seguir haciéndolo hasta que nos den soluciones", manifestó Cardozo.
En la oportunidad, Andrés Delgado, del periódico Nueva Era de Caá Catí, informó que "en la zona no se hizo una buena inversión en lo que respecta a la colocación de postes y cableado, porque cada vez que hay una tormenta o vientos fuertes, los mismos se balancean y aflojan, porque son estructuras viejas y esto genera que permanentemente se den los cortes de luz", expresó Delgado.
GRAVES
CONSECUENCIAS
Por otra parte, Cardozo señaló que "debido a los cortes que actualmente atraviesa la zona, porque no sólo nos perjudica a nosotros sino también a varios parajes más, estamos sufriendo fuertes pérdidas de artefactos y electrodomésticos, porque viene la luz y a los 5 minutos se corta y así pasamos varias horas del día", y agregó: "También tuvimos que tirar muchos alimentos perecederos, pero más allá de eso, quienes padecen fuertemente estos inconvenientes son las personas diabéticas porque deben colocarse permanentemente insulina y la misma debe permanecer refrigerada, pero con los cortes de luz esto es imposible y se pone en riesgo la salud de muchos vecinos", concluyó Cardozo.
Finalmente, otro inconveniente que acarrea la falta del suministro eléctrico es la suspensión de clases de los niveles primario y secundario en la escuela Nº 492 Rogelio Blanco, ya que la misma cuenta con una bomba de agua, que debido a los cortes de luz actualmente no está en funcionamiento. Y ésta no sólo abastece al establecimiento educativo, sino que además provee de agua potable a un número aproximado de 50 familias de las zonas aledañas a la institución.
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