Con el fin de mejorar la calidad de vida de unos 15 mil vecinos del conglomerado de barrios conocido como La Olla, desde el Gobierno provincial continúan con el plan de obras que contempla la construcción de un Centro de Atención Primaria de la Salud y una Comisaría.
También se alista la relocalización de otras 82 familias para permitir nuevas aperturas de calles, en el marco de la obra hidráulica que tiene por objetivo evitar el anegamiento del lugar, entre otras obras de mejoramiento.
Con la ejecución del proyecto La Olla, la Provincia avanza con el ordenamiento territorial del asentamiento más importante de la ciudad de Corrientes y del Nordeste argentino. La intervención garantiza la urbanización del lugar y el desarrollo humano de más de 2.300 familias, beneficiando directamente a alrededor de 15 mil habitantes y de forma indirecta a más de 100 mil correntinos.
ACCIONES REALIZADAS
Con la intervención del Gobierno provincial ya se realizó la traza urbana y de servicios en el conglomerado que está conformado por los barrios Irupé, Ongay, San Jorge, Paloma de la Paz y La Olla.
Entre algunas de las medidas, se relocalizó a 16 familias en viviendas nuevas, mejorándoles las condiciones de vida y dotándoles de los servicios de agua, energía y de cloacas. En paralelo, se abrieron calles, plazas, paseos y centros de Promoción Comunitaria con espacios para la práctica de deportes, entre otras realizaciones.
En conjunto con la Universidad Nacional del Nordeste, el Colegio de Bioquímicos de la Provincia de Corrientes y la Asociación Cruz Roja Argentina, Filial Corrientes, a través del Ministerio de Salud Pública la Provincia inició una acción sanitaria integral para cuidar la salud de los correntinos que viven en el conglomerado.
"Gracias a Dios, al Gobierno y al proyecto La Olla mi familia será relocalizada en poco tiempo. Estamos felices, hay que imaginarse lo que uno siente cuando está próximo a tener la casa propia, una vivienda como corresponde, como Dios manda. Esto es el gran sueño de toda mi vida", testimonió Laura Lytwyn, integrante de una de las 82 familias que serán relocalizadas próximamente para permitir la continuidad de la obra hidráulica.
"La nueva casa además estará sobre asfalto, con luz, con todas las comodidades", comentó entusiasmada Lytwyn, que es kinesióloga. "Con un piso que permita limpiarla y prevenir cualquier contagio de enfermedades. Hoy estoy viviendo en un lugar en el que si bien tiene un techo, no es una vivienda digna para una persona porque está en condiciones insalubres. El hecho de tener el zanjón detrás de mi casa es un foco de infección permanente e importante. Las inundaciones, los bichos que aparecen y que hay que combatir siempre", describió la mujer.
"Estamos esperando nuestra casa. El barrio cambió para bien, ya no hay la mugre que había antes. Estamos mejor", comentó el vendedor ambulante Miguel Cuenca, vecino del barrio Paloma de la Paz, otro de los que será relocalizado junto a su familia.
"Todos estamos muy contentos y esperando la casa nueva. Mejoró bastante el barrio los últimos años. En mi nueva vivienda, cuando tenga cualquier problema de salud, voy a poder ir a atenderme en el Caps", manifestó por su parte la vecina Juana Albornoz, quien también será relocalizada en el barrio Paloma de la Paz.
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