Vecinos, entre las quejas y la ilusión
Pérdida de espacio público, desplazamiento de atletas y de escuelas de la zona y caos vehicular en el entorno del parque Sarmiento son algunos de los posibles efectos negativos que, según vecinos de Saavedra, deparará el funcionamiento del estadio de rugby.
"Es un despropósito: cada vez nos queda menos parque público. Privatizaron el driving de golf, las canchas de tenis, las áreas de reservorios siguen cerradas al público, una empresa que realiza instalaciones eléctricas también tiene un obrador enrejado, y ahora quieren privatizar con otro sector", protestó Hugo Campos, de la agrupación zonal Vecinos por la Ecología.
Mencionó, además, como perjudicial el impacto ambiental que tendrá la llegada de 10.000 personas, en sus respectivos autos, para presenciar los partidos. "El parque no está preparado. No hay adentro suficientes espacios de estacionamiento. Los vehículos van a terminar desparramados por el barrio de casas bajas Cornelio Saavedra, lo que alterará la vida cotidiana", continuó.
El comunero Basilio Sioutis (Camino Popular) también criticó la iniciativa. "Las preguntas claves son: ¿a quién le sirve el estadio? ¿La ciudad realmente lo necesita?", opinó.
A FAVOR
Varios usuarios del parque Sarmiento aceptaron el montaje de una sede para rugby internacional. "Creo que va a complementar la oferta deportiva del parque, que hoy está muy mejorado", opinó Juan Tavares, vecino de Vicente López que, una vez por semana, cruza la General Paz para practicar frontón, muy cerca del lugar donde se construirá el estadio.
David, integrante del equipo de fútbol amateur Pachorras Unidas, que juega una vez por mes en la cancha que será intervenida, se mostró sorprendido. "No sabíamos nada. Usaremos alguna otra cancha del parque. Dicen que las de los reservorios tienen problemas, imagino que los revertirán", indicó.
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