El piquete tuvo lugar ayer en horas de la mañana en la intersección de calles Perú y Sargento Cabral. El grupo de habitantes pidió respuestas al taponamiento de las cloacas que según indicaron se agravó desde que cuentan con el asfalto.
Con quema de neumáticos y haciendo ruido con ollas y cacerolas, varios jóvenes acompañados de sus padres pidieron de esta forma una solución definitiva al drama que los mantiene en vilo hace un largo tiempo, principalmente con cada lluvia.
“Reventaron todas las cloacas y estamos viviendo en medio de la mugre.
El olor es insoportable y los niños conviven con estas aguas contaminadas, lo que les causa muchas enfermedades, es una vergüenza”, dijo a este medio Gladis, en medio de la protesta.
Según contaron, la situación se agravó desde que la calle Perú fue asfaltada, hace poco más de dos meses, lo que habría provocado una alteración en el desagüe cloacal.
El piquete vecinal comenzó pasadas las 11 de la mañana. En el lugar, impidieron el paso de vehículos y lo hicieron además con ramas de árboles con las que rodearon también a los neumáticos quemados.
“Hacemos esto porque estamos cansados de pedir una solución y sólo recibimos parches que no sirven de nada. Hoy vinieron los de Aguas de Corrientes a mirar, ataron con alambre y se fueron, esto sigue igual y el olor es impresionante. No se puede vivir así”, insistió otro de los vecinos, mientras mostraba las tapas del desagüe que permanecen abiertas.
Otra de las vecinas mencionó que con la lluvia pasada, su inodoro rebalsó “y tuvimos que estar sacando la mugre con baldes. Todo el sector está trancado y cuando llueve esto es un verdadero desastre”, lamentó.
Además del reclamo por el desborde de cloacas, los habitantes mencionaron sobre el peligro que constituye que las bocas de registro de la red cloacal estén abiertas en medio de la calle sin ser clausuradas. “Vinieron, miraron y pusieron unos troncos para que no se pase por ahí pero a la noche no se ve nada”, expresaron.
“Parece que están esperando que haya una desgracia porque dejaron todo destapado y cualquier chico puede caer ahí adentro”, señaló Gladis quien además indicó que en la zona ribereña al barrio la situación es mucho peor y el olor aún más insoportable.
Por su parte, desde el área de prensa de la empresa Aguas de Corrientes indicaron a este medio que asistieron al lugar y que estaban trabajando en el mismo. Resaltaron además la necesidad de que los vecinos colaboren con el buen uso de la cloaca ya que insistieron en que no se deben arrojar pañales, suciedad de todo tipo que hacen que el problema sea mayor.
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