Elsa Saucedo, una de las habitantes del Río Paraná, tuvo que recurrir a EL LIBERTADOR para que desde alguna de las gestiones, municipal o provincial, recojan el reclamo. La Defensoría de los Vecinos intercederá.
De forma desesperada, una de las habitantes de la zona conocida como La Tosquera, acudió a EL LIBERTADOR para describir el modo en el que viven, con el fin de que alguna autoridad recoja el reclamo, y así ponerle fin al problema que la afecta, junto a su marido y sus seis hijos. Según las descripciones de Elsa Saucedo, las familias que habitan el camino que conduce hacía el río Paraná, "viven en casas de chapa de cartón, detrás de un gran basural, expuestos a monos, víboras y alimañas".
Saucedo, que habita La Tosquera desde hace seis años, aseguró que las familias carecen de luz y agua, pero que entre los dos servicios, la falta del segundo es lo que más afecta el modo de sobrevivir. La mujer relató que por día tienen acceso a quince minutos de agua, mediante el pago de quince pesos un vecino qué "es el que se encarga de habilitar la llave, para que corra el agua entre las mangueras distribuídas en las casas, pero mientras lo ocupa un vecino, el resto no podemos usarla, por lo que se ocupa por turnos", comentó la mujer.
"A veces, el agua no alcanza para las siete familias, por lo que si usó un vecino antes que yo, me quedo sin agua", añadió, por lo que para evitar quedarse sin agua posee dos baldes de 200 milimetros, que "cada vez que se puede, los cargo y los administro para lavar la ropa, bañar a mis hijos y tomarla", explicó.
Además de los adultos, las familias están integradas por menores "la mayoría de ellos discapacitados", afirmó Saucedo, como es el caso de su vecino, padre de dos menores con labios leporinos y un bebe sordo mudo.
SOLUCIONES PROVISORIAS
Elsa Saucedo recordó que hace un año, operarios acudieron al lugar para llevar a cabo la instalación de cañerías para proveer el agua, pero que "no se concretó, y los expedientes quedaron archivados", indicó la mujer.
Tras hacerse público el drama con el que lidian día a día las familias, el titular de Protección Civil y Gestión de Riesgo de la Municipalidad, Ricardo García, se acercó al lugar, pero debido a ser una deficiencia de infraestructura, adjudicó que el problema debía resolverlo el Gobierno provincial. De todas formas, EL LIBERTADOR se comunicó con la Defensoría de los Vecinos, quién recepcionó el reclamo, pero aseguró que "hasta que se encuentre una solución integral para el barrio, se buscará organizar transitoriamente el suministro de agua, teniendo en cuenta que es un derecho de la humanidad".
Méndez Lizarro sostuvo que por medio de la Secretaría de Obras Públicas, de cara al fin de semana, gestionará la instalación de dos camiones cisterna que brinden agua potable a las familias afectadas, por lo que en el transcurso de la jornada se avocaría a solucionar las condiciones de seguridad.
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