El seguimiento a las seis mujeres, cinco dominicanas y una argentina, que fueron encontradas en el bar El Tío en el allanamiento por trata de personas y facilitamiento de la prostitución realizado el sábado, continúa a través de la Unidad Funcional de Género. Sin embargo, quienes ofrecían servicios sexuales no se manifestaron víctimas y naturalizan la prostitución como una forma de trabajo válida.
Pese a que las mujeres no se encontraban en cautiverio la "vulnerabilidad" y la existencia del delito son una realidad y por ello la labor de la Unidad Funcional aún continúa. Fileni explicó que debido a la naturalización de la situación, de estas mujeres que ven la prostitución como la única salida laboral posible, se requiere una atención desde la contención social.
Muchas de las entrevistadas manifestaron que necesitaban dinero para mantener a sus hijos. Y otras ya habían acudido en alguna oportunidad a la unidad porque cuando cerraron los cabarés en 2012 se habían realizado entrevistas a las alternadoras.
Investigación.
Los allanamientos desarrollados en General Pico comenzaron a las 2 de la madrugada del sábado. Fueron cinco procedimientos, uno en el bar "El Tío", otro en la casa de su propietario de calle 3 entre 6 y 8, también en el local "El Bastión" de calle 19 entre avenida San Martín y 18 y dos operativos en viviendas particulares.
Como resultado quedaron demorados el dueño del bar, una mujer que actuaba como regente y otra que sería quien se dedicaba a captar más jóvenes. Horas después recuperaron su libertad pero quedaron notificados en la causa.
El cierre de cabarés y prostíbulos fue impulsado en todo el país, pero la actividad sigue funcionando de manera ilegal. Como prueba están los procedimientos realizados en esta ciudad, y lo ocurrido durante las últimas dos semanas en otras provincias.
En junio hubo operativos en Santa Fe por una red de trata que operaba en la región sur de esa provincia y fueron rescatadas seis mujeres. Otro caso surgido a fines de ese mes se registró en el partido de San Miguel, donde fueron halladas 10 mujeres alojadas en un cabaré y en la casa del dueño de ese local. A principios de julio, en la localidad bonaerense de Carapachay un llamado al 911, por parte de una víctima de trata, impulsó un allanamiento que logró liberar a cuatro mujeres de nacionalidad paraguaya obligadas a prostituirse.
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