UCR: hay varios que sueñan con la gobernación

UCR: hay varios que sueñan con la gobernación
El triunfo de Cobos los habilitó a soñar en grande. Cornejo arrancó primero. Pero Vaquién y Montero le darán pelea. Abed y Mansur, las apuestas del “territorio”.
Alfredo Cornejo no corre solo. Digamos que el triunfo de Julio Cobos en las PASO del domingo 11 actuó como disparador. Y detrás de la señal de largada son varios los que aparecen con una idea en la cabeza: ser el sucesor de Francisco Pérez en la gobernación, luego de ocho largos años de gobiernos peronistas. Al intendente de Godoy Cruz se suman por lo menos tres dirigentes más: el diputado nacional Enrique Vaquié, la senadora nacional Laura Montero, y el intendente de Junín y actual jefe de campaña de Cobos, Mario Abed. Algunos dirigentes acercan –insidiosos- otro nombre: Ricardo Mansur, el intendente de Rivadavia y ex diputado nacional. “Tiene más gente que Laura”, dicen, como si los militantes tuviesen código de barras o título de propiedad.

La ventaja contundente obtenida por la UCR en las elecciones del domingo 11, y que debería repetirse el 27 de octubre salvo que ocurriese una desgracia o que a Cobos le descubrieran cien millones de euros en las Seychelles; ha habilitado a los dirigentes radicales a soñar en grande. Perciben el clima de “fin de época” del kirchnerismo y que el triunfo está cerca otra vez, como en 1999 con Roberto Iglesias o en 2003 con el propio Cobos. Y si se trata de soñar, no hay que andar con pequeñeces: vamos por todo.

Alfredo Cornejo ya presentó credenciales. En distintos medios dijo que le gustaría disputar la gobernación siempre que se cumpla un número de condiciones no determinadas, pero que conociendo al intendente pasarían por evitar el internismo salvaje, lista de consenso si se puede y si no internas, y un amplio acuerdo partidario que le dejase las manos libres para construir un próximo gobierno radical sin que la “rosca” habitual (si no hay, los radicales la generan de inmediato) le esté bombardeando los planes. Cornejo hizo una fuerte demostración de fuerza la semana pasada. En un asado con militantes 24 horas después del triunfo electoral, confirmó que iría por la gobernación. Nadie puede quitarle el derecho. No son muchos los dirigentes radicales que se plantaron frente al kirchnerismo y resistieron, o que fueron capaces de enfrentar la furia del grupo Vila-Manzano. Tuvo más votos que Cristina en Godoy Cruz cuando la presidenta era la del 54 % y no la del 26 %; y logró mantener a la UCR unida más allá de la enorme tensión entre grupos internos, reduciendo el control de daños casi a “cero” con la partida de Iglesias y Víctor Fayad a la Siberia del 4,9 % de los votos con el Partido Federal. Nadie puede discutirle méritos a Cornejo. Pero hay otros radicales que se sienten en buena condición para disputarle la candidatura al sillón de San Martín y ya están trabajando para eso.

Candidatos - Montero

La senadora Laura Montero mostró las uñas el año pasado en el famoso congreso radical al que Fayad se fue con guardaespaldas y en el que Iglesias defendió la reforma constitucional que impulsaba el gobierno. Ese día perdieron por goleada, pero no fueron los únicos. Aunque la senadora tomó el micrófono a los gritos y logró imponerse en el discurso; también fracasó con todo éxito. Pedía, como otros dirigentes, las PASO. Montero piensa que la “rosca” radical se termina llevando puesta a la militancia, premia las horas-comité en vez de la capacidad o el compromiso, y que además favorece a los que han hecho “masters de política de café, haciéndose expertos en armar listas” como les dice a sus amigos. Paciente, tozuda como pocas, Montero ya les ha dicho a sus compañeros de ruta que peleará la candidatura a la gobernación si hay lugar para ello.

Que nadie se sorprenda, pero la legisladora y ex ministra de la Producción de Cobos ya ha tomado dos iniciativas importantes: ha empezado a construir poder territorial enseñando a generar y aplicar políticas públicas con el grupo de técnicos que trabajan con ella, sobre todo en lugares castigados de la provincia. Los cursos, seminarios, talleres que ha promovido por todos lados en los últimos años no son ingenuos. De esa cantera, Laura Montero ha sacado militantes y dirigentes. La segunda cosa que ha hecho la senadora nacional es de índole práctico: le ha pedido a Julio Cobos que no use su “dedo elector” para ungir a un candidato en 2015.

Montero había llegado a aquel célebre congreso radical de Rivadavia con toda una militancia por la reforma política: boleta única, las PASO, financiamiento público de las campañas y hasta un cupo para la juventud. Ironías del destino, aquel proyecto terminó presentado en la Legislatura por Teresita Maza, la diputada que se fue junto a Liliana Vietti al iglesismo cuando partieron el bloque.

En la última interna radical, Montero tenía avales de sobra y candidatos en los distritos primero, tercero y cuarto. Aquella vez la obligaron a desistir. En esos mismos territorios ha seguido trabajando y buscará afirmarse para el 2015. ¿Le alcanzará? Carácter no le falta y no le importa que sea un intendente poderoso como Cornejo el principal postulante.

LA LINEA FEDERAL

Otro de los que confirmó en rueda de amigos que “va a jugar” en 2015 es el diputado nacional Enrique Vaquié. Con perfil más bajo que Montero en la interna y cultivando su costado técnico, Vaquié construye. Los dirigentes no deberían subestimarlo. Bajo su título de Economista, Vaquié tiene escondido a un político radical de raza. Rosqueará si es necesario, acordará, se apartará o peleará según las circunstancias, y matará (en términos políticos, se entiende) si la circunstancia lo amerita. En el morral cuenta con algunos aliados. “Toda el grupo de Jaliff, menos Juan Carlos, algunos iglesistas desencantados, César Biffi, y Armando Camerucci entre varios otros” sopla al oído un conocedor de la interna. Vaquié fue ministro de Hacienda cuando la Argentina se incendiaba, senador provincial durante la gestión de Cobos, asesor en el Congreso más tarde y finalmente diputado nacional.

Vaquié y Montero comparten un enojo común contra Cornejo. No lo dirán en público, pero le achacan al intendente de Godoy Cruz no haber apoyado las PASO provinciales que casi todos querían en el partido. “Una vez firmamos un documento… menos Cobos, pusimos la firma todos pidiendo las PASO, y Alfredo no quiso… mirá el proyecto que presentó Tadeo… menos las primarias abiertas, tiene todo” relatan en esa esquina del radicalismo. “Tadeo” es el diputado Tadeo García Salazar, una de las estrellas en ascenso del radicalismo.

Es cierto lo que dicen respecto de Cornejo y las PASO, aunque por razones más bien tácticas el intendente ha ido variando de posición respecto de ese sistema de selección de candidatos. El papelón de la interna clientelar del peronismo con varios escándalos y la participación de la exitosa agrupación “La Rengo Aguilera” en Godoy Cruz en aquella compulsa le hizo variar de postura. Es que ya no hay margen para oponerse. Si los partidos lo usan bien, las primarias son una gran herramienta. El problema es que cualquiera que no participe de la “rosca”, si cuenta con los avales suficientes puede quedarse con las candidaturas. Pero bueno, es el riesgo de la democracia.

Vaquié está decidido a jugar y acelerará después de octubre. Antes, prefiere concentrarse en abultar el triunfo del domingo último. Es de los que creen que con un poco más de esfuerzo, se le puede quitar el cuarto diputado al oficialismo y meter un 4-1 el 27 de octubre. Después de esa fecha, se lo verá más a Vaquié incluso por lugares que no suele frecuentar.

Hay más candidatos para esta grilla. Mario Abed es uno de ellos. Es un intendente respetado y además es muy amigo de Cobos. ¿Alcanzan esos argumentos? Habrá que ver. Por las dudas, el jefe comunal de Junín la tira “al córner” cuando alguien le pregunta por 2015. A todos les dice que Cornejo es un gran candidato y el mejor postulante que podría tener la UCR. Lo afirma con una sonrisa pícara, de esas que tan bien les salen a los caciques territoriales, ya sean peronistas o radicales. La tijera que los corta es la misma.

Desde el territorio también amaga Ricardo Mansur, el intendente de Rivadavia. Mucho más entrenado en la pelea dura de la política tras su paso por el Congreso, Mansur podría ser el que “pase por el medio” si la interna entre el resto de los referentes se pone muy complicada.

Las últimas líneas cubren la posibilidad más loca: que a Cobos se le ocurra volver a competir aquí si la carrera presidencial se pone pesada.

Aún falta mucho para 2015 pero el que pega primero puede hacerlo dos veces. Un triunfo de tal magnitud como el del domingo 11 entusiasmará a varios radicales para el 2015. El gobierno provincial está ahora mucho más cerca que hace dos años. Por ahora, arrancaron con varios que intentarán disputarle el poder a Cornejo. No se lo pierdan, porque va a estar entretenido.

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