“Vamos a seguir aguantando para sacar adelante la papelera”

“Vamos a seguir aguantando para sacar adelante la papelera”
Lo expresó el trabajador de la fábrica local paralizada desde hace once meses. Informó que ahora están aguardando que les otorguen la matrícula de la cooperativa para poder hacer la reconexión de los servicios. Mientras tanto, “los compañeros se mantienen haciendo alguna changa y hay quienes trabajan sus señoras. Eso colabora con el subsidio que nos está dando la Municipalidad de 1300 pesos”, comentó.
Desde hace once meses, los trabajadores de la papelera están luchando por la reapertura de la planta y la recuperación de sus fuentes laborales.

En la actualidad están a la espera de la obtención de la correspondiente matrícula para que la Cooperativa Pachi Lara pueda tener a su nombre las conexiones de energía y gas. Son 13 los trabajadores que continúan en la lucha, permaneciendo en la planta con turnos de seis horas, y tratando de poner a punto el lugar para cuando puedan reactivar la papelera.

Mientras tanto, en una gran mayoría, los obreros hacen changas y todos están cobrando 1.300 pesos otorgados mensualmente por la Municipalidad de Azul en calidad de subsidios.“Seguimos acá, en la planta, esperando, ya que no hemos podido tener todavía la reconexión de la luz. Falta arreglar algunas cosas en las que estamos trabajando, y no tenemos la matrícula del INAES”, explicó Elisén Pereyra, trabajador de la papelera.

El INAES es el organismo del Estado Nacional encargado de legislar, controlar y promover la economía social con respecto a cooperativas y mutuales. “La traba principal que tenemos en la actualidad es esa, la matrícula, ya que al no tenerla no nos pueden dar los servicios, porque no tenemos a nadie para poner como titular”, señaló.

“Es decir, si bien la Justicia nos autoriza a reabrir la planta, no tenemos personería jurídica a quien poner a cargo. Estos señores que estaban antes dejaron una deuda enorme; entonces nadie quiere conectar los servicios”, precisó el trabajador.

Al hacer referencia a los dueños que abandonaron la planta, indicó a su vez que “no aparecieron más, no vinieron más. Tal es así que cuando el juez nos autorizó a reabrir la planta, fue con la participación de un interventor de la Justicia, uno de nosotros y la patronal, y no se han presentado”.

En referencia a lo que les falta para lograr la matrícula, puntualizó que “la última información que tuve fue hace unos días cuando hable con un director del INAES, que me informó que el trámite estaba en el directorio, después de pasar por Legales, y que calculaba que podría salir en quince días o un mes”.

Elisén Pereyra, trabajador de la papelera, habló con este diario sobre la situación de la planta.

Un aporte de la UNICEN

Por otro lado, Pereyra contó ayer en el diálogo que mantuvo con este diario en la planta que “estamos trabajando con la UNICEN, ya tuvimos dos reuniones con el rector -contador Roberto Tassara- porque van a venir profesionales a darnos una mano respecto al proceso de comercialización, mercado y producción”.

En tal sentido, evaluó que “desde ese punto de vista estamos contentos porque seguimos haciendo cosas con perspectivas de futuro”.

Este martes vendrán técnicos de la universidad que, según lo destacó el trabajador, “van a trabajar con nosotros para ver qué es lo que se puede hacer. Ellos tienen una experiencia muy rica en asesorar en fábricas recuperadas”.

También relató que “mientras tanto estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance en la planta para ir adelantando para que cuando nos den los servicios estemos en condiciones de arrancar. Hemos arreglado algunos cables, tableros, y hemos limpiado lo más posible”.

Además, entre los trabajos que vienen concretando para mantener la planta, pintaron los portones con la leyenda de la cooperativa de trabajadores.

Asimismo, Pereyra informó que “la Cooperativa Eléctrica ya nos estuvo asesorando en algunas cuestiones e hizo un informe y nos indicaron cosas que tenemos que corregir y nosotros la estamos haciendo. Siempre han tenido buena predisposición. En un futuro nos ofrecieron ir mejorando todo esto con el asesoramiento de ellos”.

El ánimo de los trabajadores

Hace ya once meses que Papelera Azuleña dejó de producir y muchas familias de Azul se quedaron sin trabajo. “Los compañeros se mantienen haciendo alguna changa y hay quienes trabajan sus señoras. Eso colabora con el subsidio que nos está dando la Municipalidad de 1300 pesos. Se hace difícil y hay compañeros que por ahí están un poco desanimados”, comentó Pereyra.

Con relación a cómo se las arreglan para poder permanecer en la planta, el trabajador detalló que “hacemos turnos de seis horas para poder estar siempre, cuando hay alguno que tiene una changa o algo, nos cambiamos el turno, nos arreglamos entre nosotros”.

En la actualidad quedan 13 trabajadores, pero “tenemos un compañero que está enfermo, y dos que prácticamente están jubilados. Cada vez vamos quedando menos”.

Pese al tiempo transcurrido hay personas que continúan colaborando con los papeleros, y a ellos Pereyra agradeció. “Nos queda agradecer a toda la gente que nos sigue ayudando, que sigue viniendo y sigue participando de las distintas realizaciones. A la gente de la Facultad de Derecho por hacernos la vinculación con la Universidad del Centro, ya que para nosotros será una ayuda muy importante”, manifestó.

Para finalizar expresó que a veces el ánimo de los trabajadores no es el mejor, pero “la vamos llevando y vamos a seguir aguantando para sacar adelante la fábrica”.

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