Vale: dos empresas mendocinas advirtieron al Gobierno que podrían recortar salarios

Vale: dos empresas mendocinas advirtieron al Gobierno que podrían recortar salarios
Se trata de Distrocuyo y Cartellone, a cargo de la construcción de la línea que llevará la electricidad a la mina de Malargüe. La deuda con ellas ronda los 30 o 40 millones de pesos. Pérez elevó la nota a las autoridades de la minera.
En medio del extenso parate de Vale en Malargüe, dos empresas mendocinas advirtieron por nota al Gobierno provincial que podrían recortar el salario de sus empleados debido a que la minera brasileña les demora los pagos.

Se trata de Distrocuyo y Cartellone, firmas que, unidas en UTE, están construyendo la línea eléctrica que llevará el suministro eléctrico a la mina.

La nota entró a la Subsecretaría de Trabajo este lunes y la situación fue informada por el propio gobernador de la provincia, Francisco Pérez, este martes. En charla con Elevediez, Pérez se mostró preocupado por una deuda de entre 30 y 40 millones que mantiene Vale con las empresas locales e indicó que la nota "fue elevada a Vale para que pague los certificados o les permitan redescontar esos certificados en algunos bancos, para mejorar el flujo financiero de las empresas, dado que la línea eléctrica tiene un 40 por ciento de avance".

Aunque Pérez se mostró optimista respecto de la pronta reanudación de la actividad en la mina de Malargüe, a su vez reconoció que los empresas que proveen a Vale podrían pagar salarios a la mitad y suspender operarios si no hay una solución en el corto plazo.

Compre mendocino. La obra eléctrica fue adjudicada a la UTE mendocina en 2011, en el marco del compromiso asumido por Vale para contratar empresas mendocinas y utilizar mano de obra local. Con un presupuesto total de 90 millones de pesos, consiste en un tendido de media tensión de 132 kilómetros y la construcción de dos estaciones transformadoras. También está contemplada la interconexión con la línea Comahue-Cuyo.

El subsecretario de Trabajo Ariel Pringles aclaró que la nota remitida por Distrocuyo y Cartellone fue solamente "informativa" y que no existe ningún conflicto colectivo aún. También dijo que es usual que las empresas "abran el paraguas" para evitar sanciones.

"Las empresas han dicho que peligra el pago de todos los ítems a los trabajadores, pero todavía no tengo queja de ningún lado", tranquilizó Pringles. Sin embargo, a la vez, indicó que es la primera vez que se recibe una notificación de este tipo desde que Vale dejó de operar, a fines de diciembre.

Quedó claro que al gobernador esta situación le provocó temores. Pérez resaltó que Vale ha asumido el compromiso de respetar los pagos a los proveedores y los salarios y aprovechó los encuentros que ayer mantuvo en Buenos Aires con autoridades de la minera y del gobierno brasileño para hacerles conocer las notas de las firmas locales.

El Gobierno provincial dio una prórroga hasta el 18 de este mes para que Vale vuelva a operar y Pérez afirmó que su esperanza es que la minera brasileña no demore el reinicio más allá de este mes.

Chávez. Lo cierto es que la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez produjo una demora inesperada en las negociaciones con Vale y el gobierno brasileño para que se solucione el conflicto de la minera, que ha dejado en el limbo una inversión cercana a los 30.000 millones de pesos y cientos de puestos de trabajo.

Es que este jueves iba a desarrollarse una cumbre entre Cristina y Dilma Rousseff en El Calafate que fue suspendida por ambas mandatarias por la muerte del comandante. Pérez iba a ser de la partida (así se lo comunicaron en la Casa Rosada) y ahora espera saber para cuándo se reprogramará el encuentro.

De todos modos, el gobernador cambió su opinión sobre Vale: tiempo atrás advertía que la empresa extranjera podía perder la concesión, pero ayer indicó que "no hay margen para cambiar el operador" y que "Vale quiere seguir en el negocio".

Al respecto, Pérez explicó: "Hay una voluntad distinta de Vale. Antes no había una persona que nos dijera adónde íbamos. En cambio, ayer y antes de ayer hubo reuniones con el ministro de industria de Brasil (Fernando Pimentel) y el canciller brasileño (Antonio Patriota). Es otra la situación que cuando nos enteramos por los medios que suspendían Vale".

Además de la cumbre pendiente entre Cristina y Dilma, el Gobierno espera con optimismo una reunión de directorio de Vale, que se realizará el lunes que viene, en la que participarán funcionarios brasileños.

La empresa reclama al Gobierno Nacional un millonario diferimiento de impuestos y Pérez dice que el Ministerio de Economía ha respondido este reclamo con "propuestas". El final de la novela, entonces, sigue abierto.

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